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EL DIARIO digital
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El Ministerio de Relaciones Exteriores de China convocó a la representación diplomática argentina en Beijing para transmitirle su rechazo formal tras los dichos de Juan Pablo Carreira en redes sociales, donde vinculó al Partido Comunista chino con una tragedia en Nepal.
El vínculo diplomático entre la Argentina y la República Popular China sumó un nuevo foco de conflicto luego de que la Cancillería del gigante asiático convocara al embajador argentino en Beijing, Marcelo Suárez Salvia, para manifestarle su tajante rechazo a los recientes dichos de un integrante de la administración de Javier Milei.
El origen del entredicho se encuentra en una publicación efectuada en la red social X por Juan Pablo Carreira, popularmente conocido como "Juan Doe" y actual responsable de la comunicación digital oficial del Gobierno nacional.
En su mensaje, Carreira apuntó directamente contra China por un trágico suceso registrado en Nepal que, de acuerdo con los datos consignados en el posteo, arrojó un saldo superior a los 1.200 muertos y cerca de 4.000 desaparecidos.
El funcionario argumentó que una corporación estatal china desarrollaba una obra hidroeléctrica de gran magnitud cerca de un glaciar emplazado en la zona limítrofe con Nepal, atribuyendo la catástrofe a lo que definió como "los típicos fallos de la organización estatal de la actividad industrial".
Asimismo, vinculó el acontecimiento con otros episodios luctuosos del pasado que, según su perspectiva, estuvieron asociados a administraciones de signo comunista, coronando su mensaje con una severa crítica ideológica:
El comunismo mata. El Partido Comunista vestido de 'empresario' mata.
Reclamos formales y advertencias comerciales
Las expresiones generaron una profunda incomodidad en el gobierno chino, desde donde se interpretaron las palabras como una agresión directa al sistema político del país y una afrenta hacia el mandatario Xi Jinping.
Ante este escenario, la Cancillería china citó al representante argentino para hacerle llegar su malestar institucional. Como Suárez Salvia se encontraba gozando de sus vacaciones, la reunión estuvo encabezada por Guillermo Alberto Simunovich, consejero y segundo jerárquico de la delegación diplomática argentina en Beijing.
Durante el encuentro, los funcionarios locales transmitieron una "fuerte queja" por los dichos del miembro del Gobierno argentino. Sin embargo, la protesta bilateral trascendió el episodio de las redes sociales.
De acuerdo con los reportes sobre la audiencia, Beijing también exteriorizó su inquietud por la marginación de compañías chinas en diversas licitaciones internacionales desarrolladas en suelo argentino, así como por la profundización de posturas que consideran hostiles hacia su nación.
Antecedentes y el trasfondo geopolítico
Con anterioridad a esta convocatoria, la Embajada de China en Buenos Aires ya había salido al cruce de las afirmaciones de Carreira a través de un comunicado público, aunque sin mencionarlo con nombre y apellido.
En dicho texto, la misión diplomática abordó el desprendimiento de un glaciar en la región fronteriza de Nepal, evento que causó severos deslaves e importantes pérdidas humanas y materiales tanto en territorio nepalí como chino.
En esa línea, apuntaron contra "cierto funcionario argentino", al que responsabilizaron de obrar impulsado por "prejuicios ideológicos sesgados" y de propagar versiones falsas orientadas a "difamar" al Partido Comunista de China y empañar la reputación internacional del Estado.
Esta respuesta por parte de Beijing elevó la intensidad de una disputa que se originó en el plano digital y escaló formalmente a la esfera diplomática.
El episodio se desenvuelve en un escenario donde China se mantiene como uno de los socios comerciales más relevantes para la Argentina, por lo cual cualquier cortocircuito entre ambos Estados despierta máxima atención en los planos político y económico.
La gestión de Javier Milei sostiene una marcada cercanía con los Estados Unidos y ha manifestado públicamente sus cuestionamientos hacia el régimen chino, al tiempo que el país conserva lazos comerciales y financieros de gran peso con Beijing.
Hasta el momento, la Cancillería argentina evitó emitir un pronunciamiento oficial tanto sobre la citación en el gigante asiático como acerca de los reclamos planteados por las autoridades de ese país.