Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Después de más de siete décadas de incertidumbre, un equipo de investigadores logró localizar los restos de un avión de la histórica aerolínea Pan American World Airways (Pan Am) que se había estrellado en el océano Atlántico en 1952. El hallazgo pone fin a uno de los enigmas más antiguos de la aviación comercial en el Caribe y aporta nuevas claves sobre una tragedia que dejó 52 víctimas fatales.
La aeronave, un Douglas DC-4 bautizado como "Clipper Endeavor", fue encontrada a unos 610 metros de profundidad frente a las costas de Puerto Rico, gracias a una expedición que contó con la participación de especialistas de la Air/Sea Heritage Foundation, la empresa Deep Sea Vision y el programa Expedition Unknown, de Discovery Channel.
El avión desapareció pocos minutos después del despegue
El accidente ocurrió el 11 de abril de 1952, cuando el vuelo despegó desde San Juan con destino a Nueva York.
A bordo viajaban 69 personas, pero apenas minutos después del despegue la aeronave sufrió una falla crítica: ambos motores del ala derecha dejaron de funcionar, provocando que el avión cayera al mar.
Aunque el DC-4 estaba equipado con balsas salvavidas y elementos de flotación, gran parte de los pasajeros permaneció en el interior del fuselaje durante el impacto y el posterior hundimiento. El saldo fue de 52 personas fallecidas y 17 sobrevivientes, según registros de la Fundación Histórica de Pan Am.
Un dron submarino permitió resolver el enigma
Si bien desde hace décadas se conocía la zona aproximada donde había ocurrido el accidente, nunca se había podido determinar el lugar exacto en el que descansaban los restos.
La búsqueda cambió con la utilización de un vehículo submarino no tripulado (ROV), que permitió localizar el fuselaje a gran profundidad.
Las imágenes obtenidas durante la expedición fueron determinantes para confirmar la identidad del avión: aún podían distinguirse el característico logotipo alado de Pan Am y el nombre "Clipper Endeavor" pintado sobre la estructura.
Un hallazgo con impacto para futuras investigaciones
Los investigadores consideran que el descubrimiento no solo resuelve un misterio histórico, sino que también demuestra la eficacia de las nuevas tecnologías para localizar aeronaves desaparecidas en el océano.
En ese sentido, señalaron que la experiencia podría aportar herramientas útiles para futuras búsquedas de otros vuelos cuyo destino aún permanece desconocido, como el del MH370 de Malaysia Airlines, desaparecido en 2014.
Un accidente que cambió la seguridad aérea
Conocido en Puerto Rico como la "Tragedia del Viernes Santo", el siniestro marcó un antes y un después en la aviación comercial.
Las conclusiones de la investigación impulsaron profundas reformas en materia de seguridad por parte de la entonces Junta de Aeronáutica Civil, organismo precursor de la actual Administración Federal de Aviación (FAA).
Entre las medidas implementadas a partir de ese accidente se incorporaron las demostraciones obligatorias de seguridad antes del despegue, mejoras en los equipos de flotación y nuevos protocolos de evacuación para pasajeros y tripulaciones.
"Este caso fue un punto de inflexión que impulsó cambios fundamentales en la seguridad aérea", destacó el especialista en aviación John Cox, quien remarcó que muchas de las prácticas actuales nacieron como consecuencia de aquella tragedia.
Por su parte, el historiador aeronáutico Russ Matthews, presidente de la Air/Sea Heritage Foundation, afirmó que el hallazgo permitió rescatar del olvido un episodio clave de la historia de la aviación. "Estamos emocionados por el descubrimiento, pero también profundamente conmovidos al recordar a quienes perdieron la vida en ese lugar hace más de siete décadas", expresó.