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EL DIARIO digital
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El Fondo Monetario Internacional volvió a respaldar públicamente el programa económico de Javier Milei, aunque dejó un mensaje contundente hacia el futuro: reclamó avanzar con profundas reformas tributarias y previsionales para sostener la estabilidad económica del país.
El respaldo llegó luego de que el organismo aprobara la segunda revisión del acuerdo con la Argentina y difundiera un extenso informe técnico donde destacó el fuerte ajuste fiscal implementado por el Gobierno libertario desde el inicio de la gestión.
Según las proyecciones del Fondo, la economía argentina crecería un 3,5% en 2026, con una inflación anual cercana al 25%, desempleo del 7,2% y superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del PBI.
El organismo consideró que el ajuste aplicado por la administración Milei fue "excepcionalmente grande en comparación internacional" y sostuvo que resultó clave para recuperar estabilidad macroeconómica y credibilidad financiera.
Además, el FMI destacó que el proceso de desinflación avanzó más rápido de lo esperado gracias al esquema cambiario inicial, la eliminación de controles de precios y la flexibilización de restricciones económicas.
En otro tramo del informe, el organismo marcó diferencias con otras crisis argentinas y resaltó que, a diferencia de procesos como el Plan Bonex o la pesificación de 2001, el actual programa respetó contratos y obligaciones de deuda.
Sin embargo, detrás de los elogios apareció también una advertencia importante: el Fondo considera que todavía existen problemas estructurales delicados y pidió acelerar cambios de fondo.
Uno de los focos principales fue el sistema tributario argentino, al que calificó como "complejo, altamente distorsivo e inestable". Según el análisis, la superposición entre impuestos nacionales y provinciales afecta la competitividad, desalienta inversiones y profundiza desigualdades.
El informe apuntó especialmente contra el peso de Ingresos Brutos en las provincias y reclamó una reforma tributaria integral que mejore la eficiencia sin perder equilibrio fiscal.
Pero el capítulo más sensible fue el previsional. La entidad conducida por Kristalina Georgieva pidió avanzar con una reforma jubilatoria profunda para garantizar la sustentabilidad del sistema en el largo plazo.
Entre las propuestas del FMI aparecen medidas explosivas desde el punto de vista político: separar pensiones contributivas y no contributivas, endurecer requisitos de aportes, eliminar gradualmente moratorias previsionales y hasta revisar la edad jubilatoria en función de la expectativa de vida.
El organismo también cuestionó la enorme fragmentación previsional existente en Argentina, donde conviven más de 200 regímenes distintos, algo que según el Fondo genera inequidades y problemas administrativos.
En paralelo, el informe reconoció que el Gobierno logró cierta estabilización financiera tras ampliar la flexibilidad cambiaria y reducir restricciones, aunque advirtió que la acumulación de reservas sigue siendo insuficiente y todavía persiste fuerte incertidumbre política y económica.
El Fondo concluyó que el principal desafío de la Argentina será mantener simultáneamente la desaceleración inflacionaria, la recuperación económica y el fortalecimiento de reservas, un equilibrio que definirá el rumbo del programa económico en los próximos años.