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EL DIARIO digital
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Con Karina Milei al frente de la mesa política, el Gobierno nacional movió fichas este lunes en la Casa Rosada para ordenar una agenda legislativa que viene cargada de tensión, internas y cuentas difíciles en el Congreso.
La prioridad está clara: avanzar con la reforma electoral impulsada por Javier Milei, mientras se intenta apagar dos incendios judiciales que siguen ardiendo por la reforma universitaria y la ley de discapacidad.
Pero no fue el único tema caliente sobre la mesa. También se repasó el debut legislativo de Manuel Adorni ante la Cámara de Diputados, previsto para este miércoles 29 de abril, en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene bajo la lupa.
La reunión, que originalmente iba a realizarse el viernes pero debió postergarse por la ausencia de Patricia Bullrich, se extendió durante unas dos horas y dejó en evidencia que el oficialismo sabe que la pelea parlamentaria no será sencilla.
La reforma electoral que impulsa el Ejecutivo incluye un combo explosivo: eliminación de las PASO, Ficha Limpia y cambios en el financiamiento de los partidos políticos. Un paquete que toca intereses sensibles y que ya genera resistencia no solo en el peronismo, sino también en aliados como el PRO y la UCR.
En La Libertad Avanza reconocen que conseguir la mayoría absoluta para aprobar semejante cirugía política será una misión cuesta arriba. Por eso, si no logran eliminar las primarias, no descartan repetir la jugada de 2025 y avanzar apenas con una suspensión temporal de las PASO.
Pero el frente judicial también aprieta. Tanto en la reforma universitaria como en la ley de discapacidad, el Gobierno se negó a aplicar normas aprobadas por el Congreso alegando que implicaban más gasto sin indicar de dónde saldrían los fondos.
La Justicia, sin embargo, no compró ese argumento: rechazó los planteos oficiales y ordenó la aplicación inmediata de ambas leyes. El Ejecutivo apeló ante la Corte Suprema y presentó proyectos alternativos para reducir el impacto fiscal, aunque todavía no logró avanzar con su tratamiento.
Puertas adentro del oficialismo, el diagnóstico es brutalmente realista: "No vamos a ir al recinto a perder", admiten. Traducido: si no están los votos, no habrá batalla.
Mientras tanto, Adorni se prepara para otro terreno minado. Este miércoles deberá enfrentar su primer informe de gestión ante Diputados con 2.100 preguntas sobre la mesa, de las cuales 66 están directamente vinculadas a la causa judicial que investiga su patrimonio.
Detrás de escena, el estratega Santiago Caputo ya trabaja en el blindaje político junto a su equipo, mientras Legal y Técnica afina las respuestas más sensibles.
La jugada oficialista será clara: defender a Adorni y devolver golpes apuntando a las declaraciones juradas de dirigentes opositores. Incluso Milei planea estar presente desde uno de los palcos para mostrar respaldo total a su funcionario.
En la Casa Rosada saben que no se discuten solo leyes: también se juega poder, relato y supervivencia política.