Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El tablero energético argentino acaba de recibir una jugada de alto voltaje. El empresario Paolo Rocca decidió acelerar a fondo y presentó un megaproyecto de USD 2.400 millones bajo el paraguas del RIGI, el régimen estrella del gobierno de Javier Milei para seducir inversiones de gran escala.
Detrás de la iniciativa aparece Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, que ya puso manos a la obra en el desarrollo de Los Toldos II Este, uno de los nuevos frentes que prometen exprimir al máximo el potencial de Vaca Muerta.
Un proyecto que no espera a nadie
Lejos de los anuncios vacíos que abundaron en años anteriores, esta vez la inversión ya empezó a materializarse en el terreno. El plan contempla un despliegue industrial completo: perforación de pozos, construcción de pads, infraestructura de captación y una planta de procesamiento, además de ductos para evacuar la producción.
El objetivo no es menor: alcanzar 70.000 barriles diarios hacia 2027. En términos prácticos, eso equivale a cerca del 10% de la producción actual de petróleo del país. Una cifra que, de concretarse, reconfigura el mapa energético local.
El RIGI, bajo la lupa del mercado
La movida de Rocca tiene una doble lectura. Por un lado, confirma que el sector privado empieza a testear en serio el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, una de las apuestas más ambiciosas del oficialismo para reactivar la economía.
Pero también expone algo más incómodo: después de años de cepos, trabas regulatorias y reglas cambiantes durante las gestiones de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, los grandes jugadores ahora exigen previsibilidad real antes de soltar los dólares.
El mensaje implícito es claro: sin condiciones estables, no hay Vaca Muerta que alcance.
De la tensión a la inversión
El anuncio no llega en un clima idílico. En las últimas semanas, el Grupo Techint mantuvo cruces con el Gobierno por la licitación de tubos para infraestructura energética, un conflicto que dejó al descubierto las tensiones entre industria y política.
Sin embargo, la presentación del proyecto ante el RIGI sugiere que, al menos por ahora, el pragmatismo pesa más que las diferencias.
Tecnología, escala y revancha productiva
Tecpetrol apuesta a replicar y mejorar el modelo que ya le dio resultados en Fortín de Piedra, aplicando técnicas avanzadas de fractura hidráulica y optimización operativa.
El área de Los Toldos II Este, adquirida en 2016, había mostrado resultados tibios en sus primeras etapas. Pero el salto tecnológico de los últimos años cambió el panorama: hoy el desarrollo a gran escala ya no es una promesa, sino un negocio tangible.
La señal que esperaba el Gobierno
Para la Casa Rosada, el movimiento de Rocca funciona como un respaldo político y económico en un momento clave. El Gobierno necesita mostrar que el RIGI no es solo un esquema teórico, sino una herramienta capaz de atraer inversiones concretas.
Ahora la pelota está del lado oficial: garantizar reglas claras, estabilidad macro y seguridad jurídica. Porque en Vaca Muerta, a diferencia del discurso, los números no perdonan.
Y el mercado tampoco.