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EL DIARIO digital
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Daniel Costa (Chevrolet) no dejó dudas. Es, a esta altura, un piloto consolidado, hecho y derecho, nacido para ganar en el Supercar Región Pampeana.
Costa es de pocas palabras. En su madurez deportiva solo trabaja para que su auto esté a punto cada carrera. Más ahora, en este 2022 que la categoría parece haber recuperado, en el final de su temporada, el atractivo de un parque numeroso, con varios pilotos en condiciones de pelear carreras.
Pero en esta temporada Costa se dispuso a recuperar el campeonato. Y con un gran playoff, el piloto de Macachín se hizo fuerte y prácticamente imbatible conduciendo un auto que fue el más sólido y contundente de la categoría.
Este domingo, en la penúltima fecha del campeonato y con una condición de pista muy complicada del Autódromo Provincia de La Pampa, Costa dio el primer golpe, el que necesitaba para quedar prácticamente con el título en las manos a la espera de la técnica final.
En la carrera, la primera de las dos, Eduardo Martínez largó muy bien, pero el protagonista del gran avance fue Alejandro Ravera, quien tomó la punta mientras Matías Menvielle perdía el auto en esos primeros metros. Con la consigna de evitar golpes o fueras de pista, Dani Costa se mantuvo en la huella y hasta alcanzó el segundo puesto. Su enorme confianza con el auto, lo llevó a generar la maniobra necesaria para adelantar en la segunda vuelta a Alejandro Ravera y no soltarla más hasta el final.
Todo se allanó para Costa cuando Ravera, uno de sus adversarios, perdió el control de su auto y se retrasó. A partir de ahí fue resistir los ataques de Cristian Valencia y Eduardo Martínez. La carrera para Diego Farina, otro candidato, se hacía complicada porque también pasaba por un charco de agua y su Chevrolet se descontrolaba.
Con los ingresos del auto de seguridad, a Costa se le hacía mucho más fácil todo. Además, porque Alejandro Irazusta también se despistaba y perdía terreno cada vez más.
En la última reanudación, Costa resistió, Cristian Valencia llegó segundo en pista (luego sería excluido del evento por técnica) y Diego Farina, tal vez con el auto más rápido del domingo, tercero aunque heredaría el segundo lugar. Tercero fue Eduardo Martínez. Luego, Adrián Lorda, Ale Ravera, Carlos Ruiz, Pedro Sayago, Maxi Seip y Matías Cáceres.
En la segunda final, con el olor a campeonato impregnado en el habitáculo de Daniel Costa, el piquense Alejandro Ravera tuvo una especie de desquite. Y consiguió una victoria que sirve pensando en 2023.
El piloto de Chevrolet, que tuvo un año con buenos momentos combinados con mala fortuna, se impuso por delante del campeón, en un duelo a la milésima. Matías Menvielle, en un desembarco que jerarquiza la categoría, fue tercero.
Más atrás llegaron Eduardo Martínez, Matías Cáceres, Adrián Lorda, Marcos del Río, Maxi Seip, Gerardo Fuhr y Walter Buscarini.
Costa ya había puesto las cosas en su lugar. Hace tiempo, como en 2019, antes de que el mundo cambiara para siempre. En esa ventana de incertidumbre, hubo que volver de a poco y recuperar la memoria. Como este campeón que, en el pico de su rendimiento, volvió a ser intratable para conquistar uno de los títulos del deporte motor más importantes del centro de la región.