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EL DIARIO digital
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Santa Rosa Rugby tuvo su fiesta. En un finde de homenajes, con John Graves y su torneo, y una banda descontrolada de grandes (que estuvieron adentro y hoy no), cerró un domingo de sol, de cielo celeste tornasolado a gris y después a bordó, con una victoria 22-11 sobre Pico Rugby gracias a un par de apariciones decisivas, en momentos puntuales.

La victoria, en el domingo de Torneo Regional Pampeano C (con clubes de las uniones del Sur y UROBA) le permitió al equipo santarroseño conseguir un lugar en Reclasificatorio para conseguir un lugar en el TRPB y, de nuevo, volver. Como si se tratase de una rueda cíclica, casi como un reseteo de situaciones para regresar al lugar en el que siempre debió estar este equipo.
El clima fue único. Una final, siempre en el ámbito que sea, es una final. Y se gana o se pierde (generalmente). Para el rugby champagne y esas cosas del pasado hay otros actores. En este plano doméstico, cuando un integrante de un equipo es un obrero, un empleado, un profesional y después jugador, el gusto sabe mejor porque el esfuerzo se valora mucho en triplos.

Mientras la combustión que alimenta a Santa Rosa se va purificando, con jugadores hechos que están para ser referencias, el proceso avanza. Con aciertos y errores.
En esta etapa del año, al Bordó lo agarró subiendo la cuesta, como un ciclista que inicia su aventura en un pie de montaña y va parado en pedales.
En casa, con líderes bancando con bombos y cantos, Santa Rosa le ganó a Pico porque no podía rendirse justo ahora.
En ese primer tiempo en el que el juego pasó de sucio, descontrolado, a una lucha de forwards, el local se distanció 10-0 gracias a los tantos de Fran Benéitez a los 3 minutos (penal), y el try de Federico Corrales y la conversión de Facundo Epinal a los 5 minutos. Después, mucha intensidad y un vacío en el tanteador hasta el cierre de la etapa.
En el segundo tiempo Pico se ordenó y con Timo Maglione y la profundidad de Manuel Zúñiga para embestir y ganar metros, puso en aprietos al local.

Jugó en campo visitante, generó indisciplinas del Bordó y descontó primero con un penal del apertura Maglione, y se puso arriba con un try de una muy buena formación en la que se desprendió Jairo Giménez, convertido por el propio Maglione.
El 11-10 despertó a Santa Rosa que jugó profundo, con patadas largas y aprovechando el mayor resto físico. Pico falló, una y dos veces y en un line largo, Santy López Laco metió nitro y nadie pudo detenerlo. Corrió a diez, a veinte y como si fuera una final de 100 llanos viajó al ingoal barriendo lo que se cruzara. Su tryazo cambió el formato del partido. La inyección de ánimo del local potenció al equipo que encontró, con otra corrida larga de Benjamín Barriex, el tiro de gracia con dos más de Epinal.
El 22-11 desató el festejo final y el alimento perfecto para el triangular que viene con el teleobjetivo apuntando al TRPB.
Santa Rosa formó con Federico Corrales, Valentín Vico, Benjamín Lang, Matías Cubella, Santiago López Laco, Gaspar Benéitez, Federico González, Simón Punte, Francisco Benéitez, Facundo Epinal, Tomás CHiavón Tomás Kolman, Lucas Roncaglione, Gastón Erize Dufau y Fermín Segarlerba. Suplentes: Lautaro Gerassi, Diego Cerezo, Néstor Lezcano, Franco Schonoff, Nicolás Vlasich, Jeff Graves, Benjamín Barreix y Valentino Scoles. Entrenador Julián Bustos.
Pico salió con Jairo Giménez, Lucas Héctor, Federico Castro, Hernán Videla, Franco Héctor, Francisco Couto, Tomi Cuneo (capitán), Francisco Belaustegui, Juan Fenrnández, Timoteo Maglione, Ignacio Río, Manuel Zúñiga, Julián Cóngora, Felipe De Larmina y Bautista Burgos. Emanuel Videla y Patricio Fleba los entrenadores.
En intermedia, por la Copa de Oro, la victoria fue de Santa Rosa 37-20.

En la Copa de Bronce, en Intermedia Indios venció 33-17 a Punta Alta, y en primera, 38-15 con doble festejo, mientras que por la Copa de Plata, Kamikazes venció 46-12 a Nacional, en Inter, y 26-19 en primera.