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"Dar el ciento por ciento de lo que se puede"

El Colo Jara Lozano un pibe de 40 de sueños permanentes
El Colo Jara Lozano, un pibe de 40 de sueños permanentes.
El neuquino, que hoy está cumpliendo 40 años, habló tras ganar el torneo de los cinco millones en Santa Rosa. Su pasado, su regreso, el esfuerzo para competir y sus sueños inacabables.

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EL DIARIO digital

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Nicolás Jara Lozano está cumpliendo hoy, 30 de septiembre, 40 años, pero sigue jugando al tenis con la intensidad, el oficio y las ganas de alguien que todavía tiene cosas por hacer en este camino. Es primavera y para él hay muchas flores por oler. 

El domingo el Colo volvió a demostrar esas ganas en Santa Rosa: se consagró campeón del torneo de los cinco millones organizado por MB Tenis tras superar a Valentín Guadagno, veinte años menor.

Su historia tiene base en Neuquén. Treinta años atrás le pegó por primera vez a la pelota y fue un amor inmediato. Su carrera creció hasta ser número uno argentino en Sub 16 y Sub 18. Compartió una generación de jugadores de élite a los que venció como Juan Martín del Potro, Leonardo Mayer, u Horacio Zeballos. 

En el camino también conoció la otra cara del deporte: vendió empanadas para financiar viajes, dejó su provincia para intentar desarrollarse en Buenos Aires y durante años debió combinar el tenis con la necesidad de ganarse la vida.

Tras la pandemia, y después de haberse alejado casi una década, volvió a jugar. A intentarlo. En un 2024 a puro sacrificio, con 37 años, volvió a sumar puntos ATP y se convirtió en el argentino de mayor edad en conseguirlo. Trabaja con el sueño de recuperar su lugar, esta vez como doblista, y desembarcar, por qué no, en un Grand Slam.

"Me siento recontra local en los lugares a donde voy. Será que la gente simpatiza por el tema de que ya estoy tocando los 40. Eso tiene un poquito de condimento extra. Sigo compitiendo con chicos de la mitad de mi edad que se dedican a pleno a jugar al tenis y lo hacen bien. Tal vez por ese lado a la gente le cae bien" cuenta en su charla con El Diraio.

- Estás jugando mejor que tres años atrás, cuando ganaste este mismo torneo.

- Estoy jugando a bastante más nivel que cuando vine en 2023. Este año ya me puse a hacer entrenamiento físico, una buena pretemporada y me armé un calendario para competir. Entonces ya es otra cosa. Tener una buena preparación física es fundamental. Ni hablar de poder meterme a jugar un partido de tres horas a este ritmo, con chicos que están sobrados. A diferencia de aquella vez, ahora hay mucho más entrenamiento físico y mucho más tenis.

- Tu familia te acompaña mucho. ¿Qué te gustaría que le quede a tu hijo de toda esta historia tuya de treinta años ligado al tenis?

- Tengo la suerte de que me acompañan a todos lados. Mi nene lo va viendo porque viene a muchos torneos. Ya tiene 12 años, entonces tiene conciencia de lo que significa el esfuerzo. A mí lo que me gustaría que le quede, más allá de ganar o perder, es que cuando uno compite o lucha por algo que quiere tiene que tratar de dar lo mejor que tenga para dar en ese momento. Porque, en realidad, ese es el secreto. No hay magia. Es dar el ciento por ciento de lo que podés dar en ese momento en el que estás compitiendo. Los resultados a veces son a favor y a veces en contra. Pero siempre es otro el sabor que te queda cuando vos sabés que diste todo.

Los esfuerzos

Recientemente finalizaron en Santa Fe los Juegos Suramericanos y muchos deportistas mostraron la realidad por la que atraviesan. Los esfuerzos que realizan para representar al país en competencias de este tipo son enormes. Para Colo la historia de esfuerzo, siendo uno de los mejores del país, fue similar.

"Fue muy duro todo viniendo del interior. Muchos la luchan, inclusive seleccionados nacionales, pero se hace difícil sin el apoyo", dice.

- ¿Viste lo que pasó con los chicos y chicas en Santa Fe?

- Sí, y escuché una entrevista de Las Leonas en la cual hablaban de que prácticamente todo corre por cuenta de ellas, que por ahí reciben los pasajes y hasta ahí nomás. Entonces si a un seleccionado nacional le cuesta eso, imaginate a los jóvenes que todavía no son de selección pero que están luchando para algún día tratar de serlo.

- ¿Qué importancia tiene la ayuda económica en ese proceso?

- Hay que darles muchísimo apoyo, muchísimo acompañamiento. Si es posible una parte económica, te da mucha más tranquilidad porque podés estar con la cabeza pensando solamente en lo que tenés que hacer para mejorar.

- Vos mismo seguís viviendo esa situación.

- ¡Es tremendo! Hoy, a la edad que tengo, llego a trabajar hasta diez horas por día dando clases de tenis. Porque si yo no genero la plata que necesito para el costo de vida, que es bastante alto en Neuquén, es imposible. Tengo que tener, además, un resto para poder viajar una o dos semanas para jugar torneos. Si no le meto esas horas, no puedo hacerlo. Después de las clases, me voy a entrenar. Si uno recibiera un poquito más de tranquilidad podría dedicar seis horas a dar clases, entrenar tres horas y descansar bien. Así la cabeza funciona de otra manera. Pero yo sé lo que me cuesta.

- ¿Pensás en eso cuando estás jugando?

- No sé si se ve desde afuera, pero estoy todo el tiempo pensando. Más allá de que por ahí no lo transmita, adentro estoy pensando en todos los puntos, en lo que me cuesta ir a tal o cual lugar a jugar, y en lo que cuesta que mi nene venga con nosotros y falte algunos días a la escuela.

Del jugador al entrenador

"Estoy en el Tenis Club y la verdad que estoy muy tranquilo porque me han dado un espacio muy bueno para poder trabajar y entrenar" dice Nico sobre una semana normal de trabajo en su provincia. "A su vez, los chicos que tengo salen a representar tanto a la Federación Neuquina y al club, y yo hago lo mismo".

- Estás en una escuela de tenis.

-Sí, es una escuela. Doy clases a la gente que quiere aprender y, si quiere competir, entrenamos de otra manera. Tengo clases abiertas, muchos adultos, mucha gente y muchos nenes que empezaron hace un año y ahora quieren dar un saltito más. Hacemos las cosas que dan resultado.

- ¿Ahí también volcás toda la experiencia que acumulaste como jugador? Digo pensando un poco en cosas que has vivido y sirvieron de aprendizaje.

- Estoy muy tranquilo con lo que hago con los chicos y con mis alumnos. Lo voy viviendo todo el tiempo. Ya lo pasé y me pasó de estar solo y no quiero que eso pase. A algunos partidos los daba vuelta con garra, corriendo, no me entregaba. Si, por ejemplo, hubiese tenido a alguien que me dijera "este chico de revés no le pega bien arriba, vamos a levantarle la bola así cuando quede corta le pegás", hubiese sido más fácil. Pero todo sirvió de aprendizaje, por supuesto.

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