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EL DIARIO digital
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El paso del tiempo parece no regir para las leyendas. En su sexta Copa del Mundo, y a solo una semana de soplar 39 velitas, Lionel Andrés Messi firmó otra página dorada para el fútbol mundial. En el estreno de la Selección Argentina frente a Argelia, el capitán destrozó las redes con un triplete memorable que no solo encaminó el debut del campeón, sino que lo catapultó directamente a la cima de la historia de los Mundiales.
Con el hat-trick convertido en Kansas, la "Pulga" alcanzó la asombrosa línea de 16 goles en citas mundialistas, superando la marca del brasileño Ronaldo Nazário (15) e igualando el récord histórico que ostentaba en soledad el tanque alemán Miroslav Klose.
El partido tuvo además un fuerte componente emotivo para el rosarino, quien cumplió la redonda cifra de 200 partidos oficiales vistiendo la camiseta celeste y blanca, alcanzando además los 120 gritos con la Selección Nacional. La tremenda descarga de tensiones quedó evidenciada un rato después de su obra, cuando las cámaras de la transmisión oficial captaron al astro visiblemente emocionado y al borde de las lágrimas.
Vigencia eterna y cuentas rotas
El show del diez comenzó a edificarse al cuarto de hora de juego tras una milimétrica habilitación en profundidad de su socio del Inter Miami, Rodrigo de Paul; Messi controló a la carrera y la clavó en el ángulo para abrir el marcador. Minutos antes, el VAR ya le había ahogado un grito por un fuera de juego imperceptible.
En el complemento, la ambición del capitán siguió intacta. Capturó con olfato goleador un rebote tras un violento disparo de media distancia de Alexis Mac Allister y definió con la tranquilidad que lo caracteriza para el segundo. El tercero, que selló su triplete y desató la locura en las tribunas norteamericanas, lo transformó oficialmente en el jugador más longevo de la historia de los Mundiales en meter tres goles en un mismo partido. Lionel Scaloni decidió cuidarlo y le otorgó la ovación de la noche al reemplazarlo diez minutos antes del final.
Con este arranque furioso, Messi ya anotó en cinco de las seis Copas del Mundo que disputó (Alemania 2006, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y el actual 2026, quedando en deuda solo en Sudáfrica 2010). Cada paso que dé la Scaloneta de aquí en más servirá para que el astro argentino estire sus propios récords y, de paso, le vuelva a complicar las cuentas al francés Kylian Mbappé, quien aspiraba a quedarse con la cima de los goleadores históricos en este mismo torneo. A los 38 años, el capitán obligó a todo un país a volverse a ilusionar.