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EL DIARIO digital
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Con una mano grande del calor, el porteño, 56° del ranking, remontó un partido increíble y derrotó por 2-6, 3-6 7-5, 6-1 y 6-1 al italiano Jannik Sinner, gran dominador del circuito en esta temporada y gran favorito (único por lo que había conseguido en la gira previa a París) del torneo.
Fue una batalla de tres horas y 36 minutos, que el número uno del mundo dominó sin problemas hasta que, cuando estaba 5-1 en el tercer parcial, sufrió un bajón físico y de energía enorme, por las durísimas condiciones en las que se está jugando el certamen. Juanma vio su oportunidad y no la dejó pasar: sacó a relucir su mejor tenis, no se apuró, jugó de manera inteligente, haciendo sentir incómodo a su rival y eligiendo muy bien qué pelota poner en qué lugar, y terminó doblegando a un adversario que había llegado a Bois de Boulogne con un cartel de "invencible" pegado en la espalda.

Intratable, el italiano dejó bien claro desde el principio que le pondrá las cosas muy difíciles al argentino. Ganó su primer game de servicio en cero, luego se anotó el primer quiebre y lo confirmó para quedar 3-0 arriba.
Juanma salvó dos break points en su primer turno al saque, pero apenas logro llevarse cuatro puntos en esos tres games iniciales, tres de ellos por errores de su rival, que tomó sin ningún problema las riendas del encuentro.
Al porteño le costó mucho incomodar a Sinner en el arranque del partido, casi todo lo que pegaba encontraba respuesta del otro lado de la red. Pero logró llevarlo al error con un par de buenos puntos en el cuarto game, para sostener el servicio y descontar 1-3.
El número 1, sin fisuras en su tenis, no daba respiro en ningún rincón de la cancha y dominaba a un rival que jugaba demasiado desde el fondo y no se soltaba del todo. Así, mantuvo la ventaja en el quinto y quedó 4-1.
Con el correr de los games, Cerúndolo pareció ir perdiendo un poco los nervios o la tensión y se acomodó mejor. Pudo armar mejor las defensas e intentó tomar la iniciativa en algunos puntos. Pero claro, enfrente tenía a un jugador que no pierde un partido desde febrero, que lo complicaba mucho cuando lo sacaba de su plan de juego y que lograba ganar puntos con más misma facilidad en la red y desde la línea de base.
En el octavo game, con el marcador 2-5 en contra, Juanma salió a sacar para mantenerse vivo en el set. Sostuvo el saque sin problemas y le tiró la responsabilidad al italiano. Al nacido en San Candido no le tembló el pulso y cerró el set por 6-3 en 36 minutos. Pero se fue al descanso sacudiendo su mano izquierda, como acusando un golpe.
Cerúndolo comenzó firme el segundo set. Se animó a variar un poco más, buscando pelotas más cortas y otras con más ángulos, y hasta subiendo a la red. No cedió puntos para llevarse su primer game de saque, marcar el 1-0 y quedar adelante por primera vez en el partido. Y respondió bien en algunos puntos con el italiano al saque. Pero Sinner seguía marcando el ritmo y no tardó mucho en ponerse otra vez en ventaja, con un quiebre en el tercer game (2-1).
Con una doble falta de Sinner -la primera del partido para él- y un puntazo propio, al tomar la iniciativa tras el segundo saque del italiano, abrir bien la cancha y descolocar a su rival, Cerúndolo consiguió su primer break point del partido en el cuarto game.
Lo salvó sin problemas Jannik, tras un intercambio intenso desde el fondo que cerró con una derecha imparable, y luego sostuvo el saque para mantener la diferencia. Y apagó el buen comienzo del set de Juanma con otro quiebre para ponerse 4-1.
Otra vez Cerúndolo tuvo que sacar para estirar la historia del set, 1-5 abajo, en un game en el que respondió bien bajo presión y que sacó adelante a puro saque ganador. Porque pasó de un 40-15 a un break point en contra, que levantó con un ace. Y después marcó el 2-5, con un gran servicio a la T que no encontró devolución y un nuevo ace.
Sinner mostró su lado más humano en lo que iba del partido en el cierre de ese parcial. Porque en el octavo game, cometió algunos errores y una doble falta que le dieron espacio al argentino para jugar. Pero solo unos puntos le duró el "bajón" al italiano, que tras dejar pasar dos set points, lo cerró en el tercero por 6-2.
Cerúndolo fue mejorando con el correr de los games, pero no le encontró la vuelta al juego del número 1 del mundo. Foto REUTERS/Stephanie LecocqCerúndolo fue mejorando con el correr de los games, pero no le encontró la vuelta al juego del número 1 del mundo. Foto REUTERS/Stephanie Lecocq
Jannik golpeó muy rápido en el tercero, en un game que aprovechó las equivocaciones de Cerúndolo para anotarse un quiebre, quedar 1-0 y forzar al argentino a correr desde atrás otra vez.
Pese a que había ido levantando el nivel con el correr de los sets y se animaba a más, el porteño no le encontraba la vuelta, sobre todo porque el italiano no le daba margen. Pero seguía buscando y puntos como el que ganó en el segundo game, cuando corrió toda la cancha y terminó descolocando a su rival con un revés con mucho ángulo en la red para quedar 15-40, lo mantenían motivado. Igual no podía evitar que Sinner siguiera ampliando la distancia, como hizo con un segundo break, que luego confirmó para 4-0.
Cerúndolo dijo presente en el marcador de ese tercer set al llevarse un luchadísimo game de servicio para el 1-4 y descontar de nuevo en el séptimo, en el que marcó el 2-5 ante un italiano casi ni peleó y pareció desconectarse por un momento, como para darse un respiro y descansar las piernas.
La ilusión se encendió en el banco del argentino cuando Sinner encadenó cuatro errores en el octavo game y le regaló un quiebre al Cerúndolo, que se acercó 3-5. Jannik le dijo a su equipo que estaba bien, pero se lo veía más apagado, más errático y caminando con menos fluidez.
Sinner se había quedado sin piernas de repente. Cuando sacó otra vez para partido en el décimo game, cedió tres puntos casi sin moverse en la cancha y quedó 0-40. Y necesitó parar. Se sentó en los carteles del costado de la cancha y no lograba juntar energías para volver a sacar. La umpire bajó de su silla y tuvo una breve conversación con el jugador, al que se escuchó decir "Creo que es deshidratación". Y tras una breve consulta con el médico en el banco, el italiano pidió un "tiempo muerto" y se fue al vestuario.
Cuando se reanudó el encuentro, Cerúndolo concretó el quiebre e igualó el marcador 5-5 ante un italiano que seguía son poder moverse. Y sin perder el foco, algo que suele pasar con algunos jugadores cuando ven trastabillar a sus rivales, el porteño pasó luego al frente 6-5 con un sólido game de servicio.
En el descanso, Sinner volvió a ser atendido por el fisio, pero no llegó a recuperarse lo suficiente para salvar el set, que fue para el argentino por 7-5.
Cerúndolo siguió enfocado en lo suyo en el arranque del cuarto, tratando de no mirar lo que pasaba del otro lado de la red, donde Sinner seguía muy parado y luchando son su propio cuerpo, muy afectado por el calor. El porteño empezó a encontrar los huecos en la cancha y las oportunidades para lastimar. Y los supo aprovechar.
No encuentra la manera de recuperarse Sinner. Foto REUTERS/Stephanie LecocqNo encuentra la manera de recuperarse Sinner. Foto REUTERS/Stephanie Lecocq
Mucho más fresco y más activo que su rival, Juanma arrancó un set arriba por primera vez en el encuentro al ganar su game de saque y quedar 1-0. Pero con la poca fuerza que tenía, Sinner evitó perder su servicio e igualó 1-1. Antes del siguiente game, el italiano se acercó a la lona del fondo de la cancha y pareció que intentaba vomitar, aunque no lo hizo.
Dos break points tuvo Sinner en el tercer game, cuando conectó un increíble winner de revés para quedar 15-40. Con la cabeza fría, Cerúndolo los levantó, marcó luego el 2-1 y se alejó más con un quiebre en el cuarto para el 3-1.
El italiano sigue buscando la manera de recuperarse físicamente, pero aún sigue sufriendo en cancha y muy apagado. Entre punto y punto, intenta recuperar el aliento y elongar las piernas. Mientras, el porteño volvió a quebrar para el 5-1 y cerró luego el parcial para forzar el quinto.
Todavía sin la intensidad ni la velocidad de los primeros sets, Sinner arrancó con dudas el parcial decisivo, pero se mostró un poco más activo y con otra actitud. Igual, Cerúndolo, entero físicamente y muy metido en el partido, le jugaba de igual a igual y lo complicó mucho con varios globos que dejaban lo dejaban sin respuestas. El italiano levantó dos break points, pero no pudo en el tercero y cedió el saque. Y el argentino confirmó el quiebre para ponerse 2-0.
Limitado físicamente, al italiano todo le cuesta mucho, sobre todo cuando el argentino toma la iniciativa, le cambia el ritmo constantemente y lo obliga a moverse. Y los errores de su lado de la red se siguen acumulando. Así volvió a ceder el saque en el tercer game para quedar 0-3.
El número 1 recién apareció en el marcador tras el quinto game, el primero en mucho tiempo en el que no tuvo que sufrir tanto para sostener su servicio (1-4). Y tuvo dos chances de quiebre en el siguiente juego. Pero no encontraba respuestas de su cuerpo y Cerúndolo seguía concentrando, eligiendo muy bien los tiros e imponiendo su ritmo. Y el argentino pudo levantar ese game, en el que sumó algunos errores, y quedó 5-1.
Le faltaba un game a Juanma, pero el partido estaba sentenciado porque Jannik seguía sin energías, sin fuerza y casi sin tenis. Así, el porteño quedó 0-40, con tres match points a su favor y lo cerró con un drive cruzado a carrera, que dejó al número 1 sin respuesta y afuera del segundo Grand Slam del año.