Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
En los Juegos Para Epade que se realizaron esta semana en Comodoro Rivadavia hubo resultados, medallas y competencias de alto nivel, pero también aparecieron historias que dejaron una huella más profunda.
Una de ellas fue la de Santiago González, el joven pampeano de 18 años que, con su entrega y su mensaje, emocionó a todos y recordó cuál es el verdadero sentido del deporte, en una competencia que disputaron deportistas con discapacidad de entre 12 y 25 años, de las provincias patagónicas de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa y contempla las disciplinas de atletismo adaptado, natación adaptada, boccia y básquet sobre silla de ruedas.
El amor propio va más allá
Santiago no tiene brazos, pero en ningún momento eligió detenerse frente a esa realidad. Al contrario: en la pileta encontró un lugar para crecer, desafiarse y demostrar que la voluntad puede empujar cualquier límite.
En La Pampa, forma parte de la selección de la provincia, entrena con compromiso y cada vez que compite deja mucho más que una actuación deportiva.
Su presencia en Comodoro Rivadavia fue una muestra de carácter, valentía y determinación. No se trató solamente de nadar o de buscar un resultado, sino de plantarse ante la vida con una convicción que conmueve.
Santiago representa esa clase de historias que obligan a mirar el deporte desde un costado más humano, más profundo y también más verdadero.
El mensaje que llegó a todos
Acompañado por su profesor Juan, Santiago compartió una reflexión en diálogo con Rectángulo de Juego que sintetiza su forma de vivir el deporte y la vida: "Tenés que ponerle la voluntad".
La frase es simple, directa, sin rodeos, pero tiene una potencia enorme porque nace desde la experiencia y desde el esfuerzo cotidiano. Durante la entrevista el pampeano mostró sus medallas del torneo, pero las enormes: las de un corazón y ganas de superación del deporte y la vida misma.
En tiempos donde muchas veces el foco queda puesto únicamente en el resultado final, su mensaje aparece como una enseñanza necesaria. Santiago deja en claro que la superación no siempre se mide en una marca o en una medalla, sino también en la decisión de intentarlo, de entrenar, de seguir adelante y de no resignarse.
Pero también de los Para Epade como diferentes torneos que les da la posibilidad de la inclusión deportiva y de probarse ante la vida con alegría, ganas y como la vida misma.
Grandeza en el deporte
Historias como la de Santiago González engrandecieron a los Juegos Para Epade Chubut 2026, que cerraron ayer viernes, y también al deporte argentino. Porque inspiran, emocionan y ponen en valor a cada deportista que lucha todos los días por cumplir sus objetivos, incluso cuando el camino es mucho más difícil.
Su ejemplo atraviesa cualquier disciplina y alcanza a todos: deportistas, entrenadores, familias y a quienes alguna vez dudaron de si podían o no seguir.
El trabajo de Santiago no habla de lo que falta, sino de todo lo que tiene para dar y eso así como representa a La Pampa, también lo hace por el deporte argentino.