Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
En un partido cargado de historia y expectativa, Quilmes superó a Pico FC por 80 a 70 en Mar del Plata y se quedó con uno de los encuentros más atractivos de la jornada. El conjunto local encontró en Moore máximo anotador del juego con 25 puntos y en el ingreso decisivo de Juane De La Fuente las claves para un triunfo trabajado. En la visita, Sánchez fue el goleador con 19.
Inicio favorable para el Decano
El conjunto pampeano comenzó mejor, apoyado en su efectividad desde el perímetro y en un dominio inicial en el poste bajo. Quilmes tuvo dificultades para ajustar en defensa, mientras que Pico mostró solidez emocional y supo administrar la ventaja. El primer cuarto terminó 22-17 para los dirigidos por Morla, en un tramo donde la defensa visitante logró neutralizar el impacto habitual de De La Fuente desde el banco.
Reacción cervecera
En el segundo período, Quilmes entendió que debía cambiar el ritmo y lo hizo con un gran pasaje colectivo, siempre finalizado por Moore. El extranjero anotó los ocho puntos del parcial que revirtieron el marcador y forzaron el tiempo muerto visitante. Pico tardó más de seis minutos en convertir, cortando la sequía recién a 3:41 del cierre con un triple de Mainoldi.
El local se fue al descanso arriba por 39-32, una diferencia que aun así dejó con vida al Decano para reacomodarse en la segunda mitad.
El tercer cuarto mostró al equipo marplatense más certero desde los 6.75: luego de un flojo 1/9 en el primer tiempo, convirtió seis triples consecutivos que le permitieron sostener el liderazgo. De todos modos, Pico no se entregó: con los aportes de Sánchez y el siempre combativo Mosley, anotó 22 puntos y se mantuvo en carrera. El período terminó 63-54 para Quilmes.
El conjunto pampeano reaccionó en el último cuarto. Un triple de Mosley al límite de la posesión, otro de Peyronnet y las apariciones de Mainoldi y Barbera acercaron a la visita a solo cuatro puntos cuando restaban menos de cuatro minutos. El cierre se volvió tenso y de detalles.
Fue entonces cuando el entrenador Bianchelli decidió jugar su última ficha: envió a la cancha a Juane De La Fuente con una consigna clara "entrá a ganarlo", y el joven respondió. Desde el banco, aportó solidez, gol y calma para cerrar el partido y asegurar un triunfo fundamental para el Cervecero.