Yanina García fue la única pampeana en pista el pasado fin de semana en el Autódromo de Toay. Debutó en una categoría nacional y quiere seguir compitiendo.
Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Con la misma velocidad que transitan una recta los autos de carrera, la piloto Yanina García vio cómo se concretaba el pasado fin de semana su sueño de participar en una categoría del automovilismo nacional. Con poco tiempo a bordo del Karting, la santarroseña se subió a un auto de la Liga Speed Agro y fue la única pampeana en la pista en una fecha que incluyó el TC Pista y el Turismo Carretera.
“El jueves pasado me llaman de la Liga Speed Agro porque se les había caído un piloto y si quería manejar. Yo había consultado para probar un auto así que por eso tenían mi contacto. Hasta las 10 de la noche tratando de conseguir el presupuesto, logramos más de la mitad y confirmamos que íbamos a correr”, contó Yanina en diálogo con El Diario, luego de trabajar en la casa de repuestos que tiene con su pareja y antes de irse al taller a preparar su karting.
“Fue todo muy rápido, muy loco. Era mi debut, no solo en el automovilismo nacional, sino también un auto, que es muy diferente al karting”, agregó la piloto de 34 años.
Sin embargo, pasar del karting a un Fiat Punto y en un circuito desconocido no parecía una empresa fácil. “Es totalmente otra cosa. En el karting vas suelto, acá vas atado. El manejo, las velocidades son otras, encima yo no conocía el circuito”, dijo Yanina.
Y relató que “el viernes muy tarde llegó el auto, así que el sábado a la mañana estuve conociéndolo, con la ayuda de los mecánicos que me explicaron todo el funcionamiento. Salimos al entrenamiento, dimos 4 vueltas y a clasificar. Largué 14 de 17, en la largada subí dos puestos, pero hice un trompo y quede última, pero logre recuperar dos puestos”.
El balance fue más que positivo, fundamentalmente desde lo emocional. “Este fin de semana no fui a buscar un puesto: no conocía el circuito, no había manejado un auto de carrera, así que quería disfrutar el momento. Cuando termino la carrera, eran tantas las emociones que vivía que cuando bajaron la bandera a cuadros exploté en llanto arriba del auto, no lo podía creer, me decía lo logré, llegué. Quería disfrutar, pero los nervios eran grandes”, contó la santarroseña.
“Después me enteré de que era la única pampeana corriendo en nuestro circuito, no había nadie más en esa categoría ni el TC”, completó.

Ahora las expectativas están puestas en poder continuar en la categoría. Yanina indicó que “cuando logras concretar tu sueño, no lo queres largar así nomás. La posibilidad de seguir en Speed Agro está, necesitamos conseguir el dinero para el presupuesto. Esperamos que el gobierno pueda acompañar, en la primera carrera no tuve ni tiempo de consultar”.
En la categoría, la pampeana no está sola. “En esta Liga corrieron 5 chicas, todas de Buenos Aires y allá tienen otro alcance, otras posibilidades de entrenar. Acá estamos lejos, pero es mi sueño, mi pasión y no lo quiero abandonar. Necesitas mucho presupuesto porque se alquila el auto, listo para salir a la pista, pero vamos a tratar de estar el 8 de mayo en Termas de Río hondo”, expresó la piloto.
Y destacó “la liga Speed Agro prioriza la inclusión de la mujer, pudimos hablar con el presidente y nos dijo ´quiero que estén, que se suman más mujeres, que no dejen´. El hizo hincapié en que a nosotras nos cuesta el doble conseguir presupuesto o ayuda”.
Ambiente machista
-¿Cómo fue tu inclusión en un ambiente machista como es el automovilismo?, consultó El Diario
- Nos cuesta como cada cosa en general. Dentro del automovilismo, también es difícil. Ir a un taller pedir cualquier cosa. Me ha pasado de ir a pedir y me digan cuanto te va a durar el entusiasmo, yo digo lo mismo que a un hombre.
Lo mismo sucede dentro de la pista, sea esta carrera del fin de semana o de cualquiera. El comentario “mira si llegas a pasar a tal” está. Yo me siento un piloto más y ¿por qué no puedo pasar a tal o cual y quedar arriba de ellos? A ellos mismos los escuchas, “uh te pasó la mina”, pero bueno, yo me enfoco en mi carrera, seguir aprendiendo, pero cuesta mucho la mirada de los hombres, explicó Yanina.
La piloto también defendió la decisión que haya categorías mixtas. “Me parece bárbaro que haya categorías mixtas, que la parte masculina entienda que somos uno más ahí adentro. Si haces categoría solo damas, seguís dividiendo”, sostuvo la piloto. Y aclaró “igualmente, no es como antes. El ambiente ha cambiado bastante, pero todavía falta”.
La familia
La pasión por los autos en Yanina viene desde niña, aunque no sabe por qué. “Desde chica me gustan los autos, tengo un hermano mellizo y le regalaban autos, las pistas y yo quería jugar con todo eso. No tenía a nadie que esté metido en los talleres o que le gustara ir a las carreras, solo se miraban por televisión”, indicó la joven. Además, “en ese momento no era común que una nena dijera ´me gustan las carreras´”, añadió.
Yanina y su pareja tienen una casa de repuestos en la capital pampeana y allí se potenció el deseo de competir. “Un compañero de trabajo, Jonathan Mora, tiene un karting, el corre y lo llevaba al negocio. Yo lo miraba, me subía, quería saber todo”.

El empujón final llegó en 2019, “mi pareja me regaló un karting y así me inicié. La primera carrera iba a ser el 19 de marzo de ese año, pero llegó la pandemia y no pudimos debutar”, expresó Yanina y aclaró que eso no la detuvo. “Con el grupo Di Dino Motores especiales, que somos 10 corredores, alquilamos un campo y allí hicimos un circuito para ir a entrenar, porque acá en Santa Rosa no hay”.
Con entrenamientos durante la pandemia, llegó el debut en la pista de Alpachiri el año pasado. “Había una Copa Damas, en principio iban a ser entre 10 y 11 mujeres, pero cuando llego la primera fecha éramos 6 nomás. Ese día corrí doble, en la Copa Damas y en la categoría 150, donde era la única mujer”.
Con el desarrollo de las carreras, hubo que aceitar la organización familiar para poder competir. Yanina tiene un empleo en el Colegio Médico por la mañana, atiende la casa de repuestos por la tarde y además, hay que atender a los dos pequeños hijos.
“A los nenes los dejo con mi mamá cuando hay carrera porque esta es mi actividad, es mi momento, mi lugar. Mi familia lo entendió y los niños también. La familia apoya, me dicen que estoy loca, pero acompañan”, concluyó.