River decidió separar al técnico del primer equipo de vóley femenino.

Luego de haber sido procesado por presunto abuso sexual agravado, River decidió apartar de su cargo a Martín Gabriel Castro, quien hasta el momento de conocerse la denuncia se desempeñaba como entrenador de la Primera División del vóley femenino en el club.

La Sala I de la Cámara del Crimen de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el marco de la causa instruida por el fiscal José María Campagnoli, resolvió el procesamiento de Castro sin prisión preventiva "en orden al delito de abuso sexual agravado, todo mediante abuso intimidatorio originado en una relación de poder en virtud de su rol de entrenador deportivo de las damnificadas, por el que deberá responder en calidad de autor", según lo señalado en la causa.

Ante esta novedad, River decidió suspender del cargo al denunciado y lo invitó a renunciar, algo que se espera que sea comunicado de manera oficial en las próximas horas.

La denuncia fue presentada por dos jugadoras a quienes Castro dirigió en 2014, cuando era entrenador de vóley en Vélez. Las dos víctimas se presentaron a fines de 2019 en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra la Mujer (UFEM) del Ministerio Público Fiscal para hacer la denuncia. Las jugadoras -cuyos nombres se preservan- se habrían mostrado muy afectadas por los abusos que habrían ocurrido cuando tenían 16 y 18 años.

La causa se instruyó en la fiscalía de Saavedra a cargo del fiscal Campagnoli cuando se llevó a cabo una investigación por denuncias y acusaciones contra el entrenador en redes sociales, aunque en ese momento ninguna de las víctimas quiso instar la acción penal. Luego de la denuncia en la UFEM, se pidió la indagatoria en mayo de este año y, el 1 de julio, el Juzgado de Instrucción 48 dictó la falta de mérito por considerar que no existían pruebas suficientes para seguir el caso. Sin embargo, la medida fue apelada y se buscaron testimonios nuevos. El 3 de agosto, la Sala I revocó la falta de mérito y determinó el procesamiento de Castro por los dos hechos en cuestión.

Ahora, la causa podrá ser elevada a juicio, aunque no tiene fecha confirmada y tampoco cuenta con prisión preventiva para el procesado.