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EL DIARIO digital
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El mercado de trabajo formal en la Argentina volvió a mostrar señales de un severo deterioro al cierre del primer semestre del año, al sumar su decimocuarto mes consecutivo de caída y registrar una histórica erosión en el poder de compra del haber mínimo.
Los datos se desprenden del último reporte del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet. Según el documento, el trabajo asalariado registrado cayó un 1,5% interanual en julio, lo que representó la destrucción de 155.000 puestos en doce meses. Si la comparación se realiza frente a noviembre de 2023, la merma alcanza el 3,6%, equivalente a un recorte acumulado de 370.000 fuentes laborales en todo el país.
El análisis resalta un marcado desacople entre el nivel de actividad económica y la generación de empleo. Mientras que el estimador de actividad (EMAE) registró un crecimiento neto del 2,2% en el período analizado, el empleo privado formal sufrió un recorte superior al 4% (266.000 trabajadores menos), lo que retrotrae la plantilla del sector privado a los niveles observados en mayo de 2014.
Construcción e industria
En el desglose sectorial, 8 de los 13 rubros de la actividad privada disminuyeron sus dotaciones de personal. En términos absolutos, el Comercio (con una baja mensual de 3.800 puestos) y la Industria (-2.800) encabezaron la contracción. La rama industrial acumula variaciones negativas en 33 de los últimos 35 meses, con una pérdida superior a los 95.000 empleos desde fines de 2023. Por su parte, la Construcción retrocedió a 377.000 operarios, manteniéndose cerca de sus mínimos históricos.
En el mapa federal, el empleo privado cayó en 17 provincias. La Provincia de Buenos Aires explicó el 66% de la destrucción total del mes, mientras que Neuquén y Río Negro se consolidaron como las únicas dos jurisdicciones con balances positivos respecto a 2023, impulsadas por el dinamismo de la actividad hidrocarburífera.
El haber mínimo
El apartado sobre los ingresos expuso la profunda devaluación del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Fijado en $383.800 nominales para septiembre, el haber mínimo acumula un desplome del 40,8% en términos reales desde el inicio de la actual gestión gubernamental.
Esta caída sitúa al salario mínimo real en niveles inferiores a los registrados durante la crisis socioeconómica de 2001, alcanzando su valor más bajo desde junio de 2003 y representando apenas un tercio (-67,1%) de su máximo histórico de septiembre de 2011.