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Una convocatoria organizada por el legislador Luciano Laspina tiene un eje central del rechazo a la normativa bajo el argumento de que la tasa del 3% porque “es un impuesto encubierto”.

En un seminario organizado por el diputado y economista Luciano Laspina (Pro – Santa Fe), legisladores del interbloque de Juntos por el Cambio se reunieron con integrantes de varias cámaras empresarias del sector en la cual reiteraron sus críticas al proyecto de gestión de envases, que la semana pasada recibió dictamen de comisión, y rechazaron la inclusión de una tasa ambiental en el texto del Poder Ejecutivo y advirtieron que de sancionarse “habrá aumento de precios”, y que el fin de la iniciativa es “recaudatorio”.

Al abrir el encuentro, el titular del interbloque de Juntos por el Cambio Mario Negri adelantó el rechazo de ese espacio a la creación de una tasa ambiental, al afirmar que “no” van a “acompañar un impuesto más”, y enfatizó: “Que quede claro que no vamos a meter impuestos disfrazados de tasas cuando no es tasa ni se presta servicio de ninguna naturaleza”.

En tanto, el diputado nacional Gustavo Menna (UCR – Chubut) consideró como un “atropello” el apuro del oficialismo en debatir el texto en comisión y sostuvo que el dictamen de mayoría tiene inconsistencias intrínsecas y “avanza sobre el federalismo”.

Por su parte, Laspina afirmó: “Según el economista Spotorno la recaudación por el nuevo ‘impuesto a los envases’ podría superar los $426.000 millones, equivalente a subir la el IVA de 21% a 24%. Los productos alcanzados aumentaran en promedio un 4,6%. La locura es total”.

Y agregó: “El impuesto a los envases aplica sobre los medicamentos. Y opera sobre los envases de los insumos. Es decir, aplica impuesto sobre impuestos. La locura es total”.

Desde la UIA, en tanto, manifestaron algunos puntos que deberían ser contemplados en el proyecto al precisar que “si bien coinciden en la necesidad de tener una ley de presupuestos mínimos de protección ambiental, destacaron la importancia de tener una ley que sea viable de cumplir”.

Claudio Terrés, de la UIA, planteó desde esa organización la necesidad de que se limite “a envases domiciliarios” el texto y no se incluya a envases medicinales o residuos patógenos y se expresó a favor de cultivar la cultura de la separación en origen”, a la vez que consideró “demasiado importante” el régimen sancionatorio incluido en la iniciativa.

Además, Florencia Canzonieri de la Cámara Argentina de Bebidas Sin Alcohol (Cadibsa) precisó que “todos los materiales que se emplean actualmente en el mercado son reciclables” y dijo que el sector “no está de acuerdo con crear un nuevo impuesto”, al afirmar que “es muy preocupante para el sector porque implica una mayor carga tributaria, contradictorio con el esquema de precios congelados”.

Desde la industria laboratorios, se advirtió que “no se soporta un impuesto nuevo más” así como que la tasa ambiental incluida en el proyecto “tendrá impacto en la suba directa de los precios de los medicamentos”, al afirmar que se le pidió a la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, que se deje afuera de esta iniciativa al sector de los medicamentos.

Asimismo, desde el Estudio LIsicki, Litvin y Asociados, señalaron que el proyecto una vez aprobado en el Congreso “va a terminar en la justicia”, al sostener que “obliga a una doble erogación”.

El proyecto del Poder Ejecutivo fue defendido en los últimos días por funcionarios del Gobierno nacional y diputados del Frente de Todos que rechazaron las críticas de la oposición y aclararon que la iniciativa no crea “un nuevo gravamen”, sino que se trata de una tasa ambiental que tendrán que pagar aquellas industrias que elaboren envases que no se puedan reciclar.

El proyecto apunta, entre otras cuestiones, a promover la gestión de los envases en todo el territorio nacional, prevenir y reducir su impacto sobre el ambiente y en la salud de las personas y promover la responsabilidad de las y los productores en la gestión.

Entre las entidades convocadas estuvieron la Unión Industrial Argentina (UIA); la Coordinadora de las Industrias de productos Alimenticios (Copal); el Círculo de Políticas Ambientales; la Cámara de Comercio de Estados Unidos (Amcham); la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME); Estudio LIsicki, Litvin y Asociados, Estudio Ferreres y Asociados y la Asociación Argentina de Contribuyentes, entre otras