Hubo una desaceleración de los incrementos con relación al mes anterior, pero de todos modos la medición de los últimos 12 meses supera por mucho la inflación general en el mismo período.

La carne vacuna registró en abril un incremento promedio de 3,4% con relación al mes anterior, una desaceleración importante cuando se lo compara con el 7,1% que había subido en marzo, según un  informe del instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina.

Sin embargo, hay que subrayar que los precios de los cortes vacunos vienen moviéndose a mayor velocidad que la carne de pollo y de cerdo.

Mientras el pollo, subió 44,2% interanual, el cerdo lo hizo 58,7% y la carne bovina acumula en promedio 65,3% en los últimos doce meses.

Es un porcentaje que supera en más del 50% a la evolución anual de los precios minoristas, que según el Indec crecieron al mes de marzo a un ritmo de 42,6%.

Según datos relevados por el IPCVA, en abril los precios "mostraron subas leves, del 1,4% respecto al mes anterior en las carnicerías; mientras que en los supermercados se observaron precios con subas significativas, del 8,5%".

El estudio de campo se realizó las dos primeras semanas de abril en 80 carnicerías de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, relevados en forma telefónica, a los que se sumó el trabajo presencial en 40 supermercados de la misma zona.

Durante el mes las principales alzas se observaron en hamburguesas congelas (4 unidades), que registraron un avance del 8,2%, mientras que la tapa de asado aumentó 6,4%, el pechito de cerdo 5,2%, el osobuco 4,6% y el lomo 4%.

En contraste, la picada común retrotrajo su precio un 1%, el pollo aumentó apenas 0,1% en promedio, el peceto subió 1,8% el bife angosto 2,2% y la tapa de nalga 2,3%.