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EL DIARIO digital
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La empresa constructora Inarco perdió el juicio que había iniciado contra el Estado pampeano a raíz de la rescisión del contrato por la obra del Megaestadio. Ahora, se expone a pagar una suma millonaria tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia.
El máximo tribunal del país rechazó por mayoría un recurso extraordinario de queja de la firma. La resolución se dio a conocer este viernes y está fechada el jueves 3, con la firma de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Juan Carlos Maqueda votó en disidencia, argumentando que había que darle vista a la Procuración General de la Nación.
Inarco había abierto una demanda contenciosa administrativa cuestionando la finalización del contrato "con costas" que ejecutó la Provincia. El caso había sido analizado por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) y llegó a la Corte, pero los magistrados decidieron no analizar su reclamo.
La firma no pudo terminar el techo del estadio polideportivo y la obra quedó paralizada. En los últimos años el Gobierno provincial hizo una nueva adjudicación: la empresa Cinter avanzó en esa parte del proyecto, ECOP se hizo cargo del recalce de las fundaciones pero la finalización está lejos de concretarse. Incluso, el gobernador Sergio Ziliotto reconoció en 2020 que "no es prioridad" aunque eso no significa que abandonarán la obra.
El problema con Inarco cuya experiencia hasta ese momento radicaba en obras de vivienda- fue un "error de cálculo" en la estructura del echo y la deficiencia en la construcción de los pilotes. La obra se adjudicó y comenzó en 2006 durante el primer gobierno de Carlos Verna-, y estaba previsto que sea utilizada en los Juegos de la Araucanía del 2007.
Con el correr del tiempo, el ingeniero Héctor Mohedano titular de la empresa, fallecido en 2019- insistió en que Inarco podía terminar el Megaestadio y en algún momento llegó a compararlo con el "Nido de Pájaro" de Beijing, el estadio que recibió los Juegos Olímpicos de 2008.
La obra se paralizó en 2010 y en 2015 el gobernador Oscar Mario Jorge rescindió el contrato con "culpa" hacia Inarco.
El argumento que presentó Inarco durante la demanda fue que los errores fueron consecuencia de falencias en el proyecto que elaboró la Provincia.
En 2017, durante su segundo gobierno, Carlos Verna llamó a una nueva licitación y le adjudicaron los trabajos a la santafesina Cinter, única oferente. Luego se conocieron las fallas en los pilotes y se hizo una nueva licitación, que ganó ECOP.