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EL DIARIO digital
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El caudal superó los 12.000 metros cúbicos por segundo y el río alcanzó los 26,80 metros en Puerto Iguazú. Prefectura paralizó la navegación y el paso hacia Paraguay, mientras rigen restricciones en el parque nacional.
Una extraordinaria crecida del río Iguazú provocó este lunes 12 de octubre el cierre preventivo del circuito de la Garganta del Diablo y la suspensión total de la navegación en el Puerto Iguazú. La medida se adoptó debido a que el caudal superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, una situación impulsada por las intensas precipitaciones caídas en la región en los últimos días.
Durante la mañana, las mediciones en Puerto Iguazú registraron una altura de 26,80 metros, superando ampliamente el nivel habitual del curso de agua y forzando la activación de los protocolos de seguridad dispuestos por las autoridades.
Impacto en el puerto y el paso fronterizo
Como consecuencia directa del fenómeno, la Prefectura Naval Argentina ordenó la interrupción de todas las actividades náuticas, lo que abarca a las embarcaciones de tráfico vecinal fronterizo, las excursiones turísticas y la navegación deportiva.
Del mismo modo, el cruce fronterizo fluvial que vincula Puerto Iguazú con la localidad paraguaya de Puerto Tres Fronteras quedó temporalmente inhabilitado para evitar accidentes ante la fuerza de la corriente. Esta restricción se mantendrá vigente hasta que se corroboren condiciones seguras, contemplándose únicamente excepciones ante urgencias debidamente justificadas y previa evaluación.
Estado de los circuitos turísticos
Dentro del Parque Nacional Iguazú se implementaron medidas preventivas para resguardar a los visitantes y al personal. Hacia la tarde, las restricciones en el sector argentino se focalizaron exclusivamente en la Garganta del Diablo, mientras que los circuitos Superior e Inferior continuaron abiertos al público.
En paralelo, los equipos técnicos del parque y de la empresa concesionaria iniciaron inspecciones sobre las pasarelas y la infraestructura para constatar posibles daños. Del lado brasileño se tomaron recaudos similares, clausurando pasarelas y sectores vulnerables al avance del agua.
Sin plazos definidos para la reapertura
Hasta el momento, las autoridades no precisaron un horario para la habilitación de la Garganta del Diablo ni para la normalización de la navegación y el paso internacional. La vuelta a la normalidad dependerá de la evolución hidrológica y de las revisiones técnicas de las instalaciones.
Ante este escenario, se aconseja a los turistas verificar los canales oficiales antes de concurrir al área protegida y acatar estrictamente las limitaciones vigentes.