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EL DIARIO digital
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Los mandatarios de Estados Unidos y China mantuvieron un encuentro bilateral en Washington con eje en la tregua comercial, las restricciones tecnológicas y diversos temas de la agenda geopolítica global.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este miércoles a su par de China, Xi Jinping, en el marco de una visita de Estado catalogada como histórica debido a que representa el primer viaje de un jefe de Estado del gigante asiático al territorio estadounidense en más de diez años.
Xi arribó a Washington por invitación del mandatario norteamericano para cumplir con una agenda oficial que se extenderá hasta el 25 de septiembre. Las actividades contemplan reuniones bilaterales, una ceremonia formal en la Casa Blanca y diferentes compromisos diplomáticos.
Este cónclave bilateral se desarrolla en un escenario marcado tanto por fricciones como por la búsqueda de entendimientos entre ambas superpotencias. Entre los asuntos principales de las deliberaciones figuran el comercio internacional, los aranceles, la disputa en torno al acceso a tecnología avanzada, la inteligencia artificial y la estabilidad general de los vínculos bilaterales.
Ejes económicos y geopolíticos de la cumbre
Durante las deliberaciones, las administraciones de ambos países prevén tratar tópicos centrales:
Tregua comercial: revisión de los acuerdos y tensiones mercantiles vigentes.
Restricciones tecnológicas: debate sobre el acceso a innovaciones y la competencia en inteligencia artificial.
Asuntos geopolíticos: tratamiento de las discrepancias en relación con Taiwán y otros puntos críticos de la geopolítica internacional.
Por su parte, desde Beijing indicaron que el viaje oficial tiene como propósito estrechar la cooperación entre las dos naciones y propiciar avances en las conversaciones sobre la relación bilateral y los temas globales.
La llegada de Xi a Estados Unidos se concreta tras una serie de aproximaciones previas entre ambos jefes de Estado y sus respectivos equipos diplomáticos, cuyo fin es sostener operativos los canales de negociación entre las capitales de Washington y Pekín.