Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El consultor político argentino, investigado en Bolivia por feminicidio en grado de tentativa, difundió una carta con ocho puntos a través de su abogada. Negó haber pagado a legisladores, disponer de una estructura de bots e intentar abandonar el país.
El consultor político argentino Fernando Cerimedo rechazó las acusaciones formuladas en su contra en Bolivia y negó cualquier participación en el ataque armado sufrido por Nadia Beller en Santa Cruz de la Sierra.
Cerimedo permanece detenido mientras la Justicia boliviana investiga el hecho ocurrido el 17 de agosto, cuando Beller fue atacada a tiros frente a un hotel. La Fiscalía lo imputó por el presunto delito de feminicidio en grado de tentativa y solicitó que continúe privado de su libertad mientras avanza la investigación.
Antes de presentarse ante la Justicia, el consultor quien participó en la campaña presidencial de Javier Milei en 2023 transmitió una carta a su abogada, Margarita Arce, para responder a ocho versiones vinculadas con el expediente y otros allanamientos realizados por las autoridades bolivianas.
Los planteos corresponden exclusivamente a la posición de la defensa y deberán ser evaluados junto con las pruebas incorporadas a la causa. Cerimedo no tiene una condena y mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el proceso judicial.
Negó pagos a legisladores
Uno de los primeros puntos estuvo relacionado con las versiones sobre una supuesta entrega de dinero a integrantes de la Asamblea Legislativa boliviana.
Cerimedo negó que existieran esos pagos y aseguró, por intermedio de su representante legal, que no conoce ninguna nómina de legisladores que recibieran dinero.
La defensa sostuvo que el consultor tampoco figura en listas relacionadas con presuntos sobresueldos y afirmó que nunca habló de una operación de esas características.
La explicación sobre el dinero secuestrado
El argentino también se refirió a la suma encontrada durante los procedimientos realizados en inmuebles vinculados con él.
Su defensa rechazó que los investigadores hubieran secuestrado un millón de dólares y aseguró que los fondos hallados tenían un origen legal. Según la explicación difundida, el dinero estaba destinado a afrontar su instalación en Bolivia mientras esperaba la concreción de un contrato con la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
La abogada afirmó que esa versión estaría respaldada por documentación y correos electrónicos. El origen y el destino de los fondos, sin embargo, continúan bajo investigación de las autoridades bolivianas.
Rechazó tener una estructura de bots
Otro de los cuestionamientos se relaciona con una presunta infraestructura tecnológica encontrada durante los allanamientos.
Cerimedo negó poseer una granja de bots o disponer de teléfonos destinados a realizar actividades ilegales. De acuerdo con su versión, los equipos encontrados eran módems móviles que permanecían guardados en cajas.
La defensa pidió que la Fiscalía aclare públicamente cuáles fueron los dispositivos efectivamente secuestrados y qué elementos permiten vincularlos con una posible actividad ilícita.
La discusión sobre su detención en el aeropuerto
Cerimedo también negó que estuviera intentando escapar de Bolivia cuando fue detenido en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra.
Su abogada aseguró que el consultor acababa de llegar a esa ciudad después de mantener una conversación con Beller y que no tenía previsto abandonar el país.
Esa explicación se contrapone con la versión inicial de las autoridades y de distintas agencias internacionales, según la cual fue interceptado cuando se disponía a viajar hacia Buenos Aires. Las circunstancias exactas de su presencia en el aeropuerto forman parte de los puntos que deberá esclarecer la investigación.
Qué dijo sobre el ataque a Nadia Beller
La Fiscalía busca establecer si Cerimedo tuvo algún grado de participación en la planificación del ataque y si intervino en el traslado de Beller hasta el lugar donde fue baleada.
El consultor negó haberla enviado, presionado o engañado para que se dirigiera al hotel. También rechazó haberle ofrecido protección mediante custodios armados.
Según la versión de la defensa, fue la propia Beller quien solicitó contar con seguridad porque ambos consideraban que atravesaba una situación extraña o potencialmente riesgosa.
La víctima, en cambio, vinculó públicamente a Cerimedo con el ataque. Esas acusaciones, al igual que la respuesta del investigado, deberán ser contrastadas con las comunicaciones, imágenes de seguridad, peritajes y testimonios incorporados al expediente.
Otros dos puntos de la carta
Cerimedo anticipó que promoverá una denuncia contra el vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, aunque su abogada no precisó los motivos ni el alcance de esa eventual presentación.
También negó haber participado de una reunión del Gabinete de Ministros encabezada por el presidente boliviano, Rodrigo Paz, otra de las versiones difundidas después de su detención.
La investigación continúa abierta y abarca tanto el ataque contra Beller como los elementos secuestrados durante los allanamientos. La Justicia deberá determinar la procedencia del dinero, el uso de los dispositivos tecnológicos y la posible responsabilidad de Cerimedo o de otras personas en el hecho.
Mientras la Fiscalía sostiene la imputación, la defensa afirma que las acusaciones carecen de fundamento y que los bienes cuestionados tienen explicaciones legales. La definición dependerá de las pruebas y de las resoluciones que adopten los tribunales bolivianos.