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EL DIARIO digital
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El diplomático argentino obtuvo siete respaldos en la segunda votación informal del Consejo de Seguridad. Quedó detrás de la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett e igualó en adhesiones a la costarricense Rebeca Grynspan. Las próximas rondas serán decisivas por el poder de veto de los cinco miembros permanentes.
El argentino Rafael Grossi se consolidó entre los tres candidatos con mayor respaldo para suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas, luego de una nueva votación reservada e informal realizada este viernes por el Consejo de Seguridad.
Grossi recibió siete votos favorables, la misma cantidad que la costarricense Rebeca Grynspan, mientras que la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett encabezó la ronda con ocho adhesiones.
El resultado mantiene al actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) dentro del grupo de postulantes con mayores posibilidades de llegar a la conducción de la ONU. Sin embargo, el proceso todavía se encuentra en una etapa preliminar y no permite anticipar una definición.
Cómo quedaron los principales candidatos
Durante el sondeo, los 15 integrantes del Consejo de Seguridad utilizaron una boleta del mismo color y expresaron su posición mediante tres opciones: "Encouraged" alentado o respaldado, "Discouraged" desalentado y "No opinion" sin opinión.
Rodrigues-Birkett consiguió ocho votos favorables, tres desfavorables y cuatro sin opinión. Grynspan obtuvo siete respaldos, cuatro rechazos y cuatro abstenciones, mientras que Grossi reunió siete adhesiones, seis votos desfavorables y dos sin opinión.
Aunque el argentino igualó a Grynspan en apoyos, acumuló más expresiones negativas. No obstante, su candidatura mostró estabilidad respecto de la primera ronda, ya que conservó sus siete votos favorables. En cambio, Rodrigues-Birkett bajó de nueve a ocho adhesiones y Grynspan descendió de diez a siete.
Esta continuidad es considerada una señal favorable para Grossi, aunque todavía deberá ampliar sus respaldos y reducir las resistencias para avanzar hacia la instancia definitiva.
El poder de veto será determinante
Para que una candidatura sea recomendada, necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo de Seguridad y no recibir el veto de ninguno de sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia.
En las próximas rondas se utilizarán boletas diferenciadas para conocer si alguno de los votos negativos pertenece a una potencia con capacidad de veto. Esa instancia será decisiva, ya que el rechazo de cualquiera de los cinco miembros permanentes podría bloquear la postulación.
Una vez alcanzado un acuerdo dentro del Consejo de Seguridad, el nombre seleccionado deberá ser elevado a la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá a su cargo el nombramiento formal del próximo secretario general.
Un argentino con amplia trayectoria diplomática
Grossi conduce el OIEA desde diciembre de 2019 y cuenta con alrededor de cuatro décadas de experiencia en diplomacia, seguridad internacional, desarme y no proliferación nuclear.
Durante su gestión adquirió una importante exposición internacional por su intervención en conflictos relacionados con instalaciones nucleares, especialmente en medio de las tensiones provocadas por la guerra entre Rusia y Ucrania.
Su experiencia negociadora y su conocimiento de los principales actores internacionales aparecen como dos de los principales activos de la candidatura argentina.
La competencia también incluye a figuras como Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Olara Otunnu, Macky Sall e Ivonne A-Baki, aunque sus postulaciones quedaron relegadas después de las primeras rondas.
Las negociaciones se intensificarán durante las próximas semanas. Grossi, Rodrigues-Birkett y Grynspan deberán conseguir nuevos respaldos y, fundamentalmente, evitar el veto de las grandes potencias para mantener abiertas sus posibilidades de suceder a Guterres, cuyo mandato concluirá el 31 de diciembre de 2026.