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EL DIARIO digital
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Lionel Messi encontró las palabras para despedir a Jorge Messi, su padre, compañero y representante durante prácticamente toda su carrera. Cuatro días después de su muerte a los 68 años en Rosario, el capitán argentino publicó una extensa carta en la que abrió su intimidad como pocas veces: recordó los sacrificios de su infancia, reveló cómo atravesó el último Mundial mientras la salud de su papá empeoraba y confesó que quiso llegar hasta el límite de su físico para regalarle una última alegría.
Esta vez no habló el campeón del mundo, el ganador de Balones de Oro ni uno de los mejores futbolistas de la historia.
Habló un hijo que acaba de perder a su padre.
Lionel Messi rompió el silencio este miércoles y compartió en sus redes sociales una conmovedora despedida para Jorge Messi, quien falleció el sábado pasado a los 68 años después de atravesar una prolongada enfermedad.
La carta comienza con una frase tan sencilla como demoledora:
"Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido".
A partir de allí, Messi recorre algunos de los momentos más profundos de una relación que estuvo presente detrás de prácticamente toda su vida futbolística.
El último Mundial y una batalla que Messi jugaba fuera de la cancha
Uno de los pasajes más dolorosos tiene como escenario el último Mundial.
Messi contó que su padre le había pedido especialmente que disputara el torneo. Sin embargo, pocos días antes del comienzo de la competencia, el estado de salud de Jorge empeoró considerablemente.
La familia intentaba transmitirle tranquilidad.
Su madre le decía que Jorge podía recuperarse y Lionel se aferró entonces a una ilusión: avanzar todo lo posible en el torneo para darle tiempo a su padre de mejorar y permitirle viajar para verlo.
Pero con cada partido apareció una señal que Messi conocía demasiado bien.
Faltaban los mensajes de su papá.
"Cada vez que terminaba un partido, esperaba y extrañaba tu mensaje", recordó el capitán argentino.
Ahí comprendió que la situación era realmente grave.
Quería regalarle una última Copa
Messi siguió jugando.
Y siguió empujando su cuerpo mientras, a miles de kilómetros, convivía con una preocupación que poco tenía que ver con el fútbol.
Argentina consiguió llegar hasta la final, pero Jorge no pudo estar allí.
Entonces apareció otro deseo: ganar el Mundial para regresar y llevarle el trofeo a su padre.
No pudo hacerlo.
En su carta, Messi reconoció que intentó exigirle a su cuerpo algo más cuando prácticamente ya no tenía respuestas.
"No pude, las piernas no me daban más", confesó.
Una frase que adquiere otra dimensión después de conocerse lo que estaba atravesando fuera de la cancha.
El padre que estaba siempre
La despedida también viaja hacia Rosario y aquellos años en los que no existían contratos multimillonarios, estadios repletos ni fama mundial.
Estaban Lionel, una pelota y un padre dispuesto a acompañarlo.
Messi recordó que Jorge lo llevaba a entrenar después de terminar su jornada laboral y que prácticamente nunca faltaba cuando su hijo tenía que jugar.
Años después llegaría Barcelona y comenzaría una aventura que transformaría para siempre la historia de la familia.
Jorge no quedó al margen.
Se convirtió en representante de Lionel y tuvo durante décadas un papel central en las decisiones profesionales y contractuales de su hijo. Su influencia en la trayectoria del futbolista fue reconocida ampliamente tras conocerse su fallecimiento.
Pero para Messi su lugar nunca pudo resumirse en la palabra "representante".
Era mucho más.
Padre, amigo y compañero de camino.
"Faltaba tan poquito para el final"
En otro de los momentos más duros de la carta aparece una pregunta para la que difícilmente exista respuesta.
Messi lamenta que su padre no haya podido acompañarlo un poco más después de haber estado presente desde el comienzo de aquella extraordinaria aventura.
La sensación que transmite es brutal: haber recorrido juntos prácticamente todo el camino y quedarse sin su compañero cuando parecía faltar tan poco para completarlo.
Es probablemente allí donde la publicación deja definitivamente de ser la despedida pública de una celebridad y se transforma en algo mucho más íntimo.
El dolor de un hijo preguntándose por qué no tuvieron un poco más de tiempo.
El legado de Jorge continuará con sus nietos
La carta también mira hacia adelante.
Messi aseguró que buena parte de los valores recibidos de su padre intenta ahora transmitirlos a sus propios hijos.
De esa manera, Jorge seguirá presente en las nuevas generaciones de la familia.
El futbolista se encuentra apartado momentáneamente de la actividad con Inter Miami después de viajar a Rosario para acompañar a sus seres queridos.
El mundo del fútbol, mientras tanto, multiplicó durante los últimos días sus muestras de afecto hacia la familia Messi tras conocerse el fallecimiento.
Pero ninguna palabra podía tener el peso de las que finalmente escribió Lionel.
Durante años, Jorge estuvo detrás de escena mientras su hijo conquistaba prácticamente todo lo que un futbolista puede conquistar.
Lo llevó a entrenar cuando era un chico. Lo acompañó a Barcelona. Manejó buena parte de su carrera. Estuvo en los momentos gloriosos y también en los más difíciles.
Esta vez Lionel tuvo que seguir sin él.
Y eligió despedirse con las palabras más simples:
"Gracias por todo. Te amo, pa".