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EL DIARIO digital
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Mauricio Macri decidió mover nuevamente las fichas en la compleja relación entre el PRO y La Libertad Avanza. Después de mantener una conversación con Karina Milei, el expresidente encargó a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis abrir una nueva instancia de diálogo con el Gobierno. Este jueves se reunirán con Diego Santilli con una misión concreta: recuperar la confianza perdida. Por ahora no se habla de alianza electoral, pero 2027 ya empieza a sobrevolar cada conversación.
Cuando parecía que la relación entre el PRO y La Libertad Avanza había quedado reducida a acuerdos parlamentarios circunstanciales, Mauricio Macri decidió volver a intentarlo.
El expresidente reveló ante la mesa ejecutiva de su partido que mantuvo una conversación con Karina Milei y, después de ese contacto, ordenó avanzar con una nueva instancia de acercamiento con la Casa Rosada.
Los encargados de sentarse a negociar serán dos dirigentes de su máxima confianza: Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.
Del otro lado estará el jefe de Gabinete, Diego Santilli, un viejo conocido del universo amarillo y quizás uno de los funcionarios libertarios con mejores condiciones para reconstruir los puentes con el partido del expresidente.
La primera reunión está prevista para este jueves.
Macri quiere "construir un marco de confianza"
El objetivo inicial está lejos de ser una fusión entre ambos espacios.
Macri planteó ante la conducción partidaria que la reunión debe servir para "dar un primer paso de acercamiento" y comenzar a "construir un marco de confianza" con el Gobierno.
La elección de esas palabras refleja hasta qué punto se deterioró el vínculo.
No se está negociando todavía una alianza electoral, lugares en las listas ni una integración formal del PRO a la estructura libertaria. Antes de discutir semejante escenario, ambos sectores necesitan reconstruir algo bastante más elemental: la confianza política.
Y Macri sigue teniendo reparos.
El expresidente mantiene una mirada escéptica sobre la relación con el oficialismo, aunque considera que el PRO debe continuar haciendo esfuerzos para acompañar el rumbo general de la administración libertaria.
Su definición ante la mesa ejecutiva fue clara: durante este año hay que "agotar todos los intentos de que a este gobierno le vaya bien".
Ritondo y De Andreis, los enviados de Macri
Los nombres elegidos tampoco son casuales.
Cristian Ritondo conduce el bloque de diputados nacionales del PRO y resulta fundamental para cualquier acuerdo que pretenda tener consecuencias concretas en el Congreso.
Con un oficialismo que necesita negociar prácticamente cada proyecto importante, los votos amarillos continúan teniendo peso.
Fernando de Andreis, por su parte, ocupa la Secretaría General del PRO y pertenece al círculo político más cercano a Macri.
La presencia de ambos permite cubrir las dos caras de la negociación: el armado partidario y la relación parlamentaria.
Enfrente estará Santilli, alguien que conoce perfectamente el ADN del PRO porque buena parte de su trayectoria política transcurrió dentro de ese espacio.
El jefe de Gabinete podría transformarse así en el puente que la Casa Rosada necesita para volver a hablar con el macrismo sin que cada conversación termine convertida en una batalla pública.
El Gobierno también necesita al PRO
El acercamiento no responde únicamente a las necesidades de Macri.
La Libertad Avanza tiene una agenda legislativa cargada y acaba de comprobar que sin aliados los proyectos pueden chocar contra la pared del Congreso.
El Gobierno necesita respaldos para avanzar con reformas económicas, institucionales y tributarias, y el PRO continúa siendo uno de los espacios con los que posee mayores coincidencias ideológicas.
Eso no significa que los amarillos estén dispuestos a votar cualquier iniciativa.
Ritondo ya marcó diferencias con el oficialismo en temas como la eventual eliminación de las PASO y dentro del partido existen dirigentes que reclaman conservar una identidad política propia.
La relación, entonces, tiene una paradoja evidente: Milei necesita los votos del PRO y el PRO comparte buena parte de la agenda de Milei, pero las conducciones de ambos espacios nunca consiguieron construir una convivencia estable.
El fantasma de 2027 ya ronda la mesa
Aunque oficialmente nadie quiera poner todavía las elecciones sobre la mesa, el calendario empieza a pesar.
Dentro del PRO existe una discusión cada vez más difícil de postergar: qué hacer frente a La Libertad Avanza rumbo a 2027.
Una parte del partido considera que profundizar la cooperación con Milei resulta prácticamente inevitable.
Otro sector advierte que una integración demasiado profunda podría terminar de diluir la identidad del PRO y convertir al espacio que gobernó la Argentina entre 2015 y 2019 en un simple acompañante del proyecto libertario.
Ese dilema atraviesa cada movimiento de Macri.
Acercarse demasiado puede significar perder autonomía. Alejarse completamente puede dejar al PRO sin un espacio electoral claro frente a un oficialismo que capturó buena parte de su electorado.
Por eso, al menos inicialmente, el expresidente eligió una fórmula mucho más prudente: hablar primero y discutir alianzas después.
Karina Milei vuelve a ocupar el centro del tablero
El contacto previo con Karina Milei tampoco es un dato menor.
La secretaria general de la Presidencia se consolidó como una de las principales articuladoras del esquema político libertario y cualquier entendimiento estructural con el PRO difícilmente pueda avanzar sin su intervención.
La conversación con Macri permitió destrabar una relación que venía acumulando cortocircuitos.
Ahora habrá que comprobar si ese contacto puede convertirse en acuerdos concretos.
El primer examen será la reunión entre Ritondo, De Andreis y Santilli.
Una tregua antes de hablar de alianza
Por ahora, nadie firma la paz.
Macri sigue desconfiando de algunos movimientos de la Casa Rosada y el Gobierno tampoco parece dispuesto a entregar espacios políticos simplemente para garantizar el acompañamiento del PRO.
Pero ambos tienen razones para sentarse.
La Libertad Avanza necesita músculo parlamentario. El PRO necesita definir qué lugar pretende ocupar en el nuevo mapa político argentino. Y 2027 aparece cada vez más cerca como para seguir pateando indefinidamente esa discusión.
La conversación entre Macri y Karina Milei abrió una puerta que llevaba tiempo entrecerrada.
Este jueves llegará la primera prueba.
Ritondo y De Andreis irán en representación del expresidente para encontrarse con Santilli y determinar si todavía existe terreno para reconstruir una relación golpeada por desconfianzas y disputas.
No es todavía una reconciliación. Mucho menos una alianza. Pero después de meses de cortocircuitos, Macri decidió volver a tocar la puerta de la Casa Rosada. Y esta vez, Karina Milei respondió.