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El Tesoro movió US$781 millones con el Banco Central: limpió deuda, pero las reservas sintieron el golpe

El Tesoro recompró al Banco Central dos letras intransferibles por US781 millones en una operación destinada a mejorar la composición del balance de la autoridad monetaria
El Tesoro recompró al Banco Central dos letras intransferibles por US$781 millones en una operación destinada a mejorar la composición del balance de la autoridad monetaria.

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EL DIARIO digital

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El Ministerio de Economía oficializó una operación por US$781 millones con el Banco Central que permitió retirar del balance de la autoridad monetaria dos letras intransferibles y reducir pasivos vinculados a los Bopreal. La ingeniería financiera mejora la composición patrimonial del BCRA, aunque tiene una contracara inmediata: implica una salida de dólares de las tenencias oficiales en momentos en que el mercado sigue con lupa cada movimiento de las reservas.

El Gobierno volvió a meter mano en la compleja relación financiera entre el Tesoro y el Banco Central (BCRA).

Esta vez fueron US$781 millones.

El Ministerio de Economía confirmó mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial la recompra de dos letras intransferibles que estaban en poder de la autoridad monetaria.

La maniobra tiene un objetivo concreto: sacar activos de baja liquidez del balance del BCRA y reducir obligaciones en dólares exigibles.

Pero semejante movimiento no es gratis. Para entender quién gana, quién paga y dónde terminan los dólares hay que mirar toda la película.

Bopreal, dólares y letras: cómo fue la operación

La transacción tuvo dos etapas.

Primero, el Banco Central compró al Tesoro títulos Bopreal que estaban en manos del Ministerio de Economía y entregó dólares a cambio.

¿Por qué el Tesoro tenía esos bonos?

Los Bopreal fueron originalmente emitidos por el BCRA para atender la deuda comercial acumulada con importadores y posteriormente pudieron utilizarse para cancelar determinadas obligaciones impositivas. Eso permitió que parte de esos títulos terminara en poder del Estado.

El movimiento dejó una pista en las estadísticas oficiales.

El lunes 3 se había registrado un inesperado incremento de US$781 millones en los depósitos en moneda extranjera del Tesoro.

El salto llamó inmediatamente la atención de los analistas porque no coincidía con un desembolso internacional conocido ni con otra entrada extraordinaria de divisas.

Ahora apareció la explicación: eran los dólares entregados por el Banco Central a cambio de los Bopreal.

El Tesoro utilizó los US$781 millones para rescatar deuda con el BCRA

El segundo movimiento terminó de cerrar el circuito.

Con esos dólares, el Ministerio de Economía recompró al Banco Central dos letras intransferibles por exactamente US$781 millones.

Una tenía vencimiento previsto para el 30 de junio de 2031 y la restante para el 20 de abril de 2032.

Tras concretarse el rescate, ambos instrumentos fueron dados de baja de los registros de deuda pública.

En términos simples, el Tesoro recibió dólares del Central por los Bopreal y posteriormente utilizó esas divisas para cancelar letras que el propio BCRA tenía en su activo.

Una suerte de cirugía financiera dentro del propio sector público.

Qué gana el Banco Central

La explicación oficial apunta principalmente a mejorar la calidad del balance de la autoridad monetaria.

Las letras intransferibles son títulos que distintos gobiernos entregaron al Banco Central a cambio de reservas internacionales y que, por sus propias características, tienen una liquidez limitada.

Los Bopreal, por otro lado, representan obligaciones en moneda extranjera del Central.

La operación permite entonces reducir simultáneamente activos poco líquidos y pasivos exigibles en dólares.

Para el BCRA, la composición de su balance queda mejor parada.

La consultora Outlier sintetizó el movimiento señalando que, observando al Tesoro y al Banco Central como un único sector público, "en el consolidado no cambia nada".

La diferencia aparece al mirar específicamente al Central.

El BCRA reduce por un lado letras intransferibles de su activo y, por otro, obligaciones en dólares asociadas a los Bopreal.

¿Quién absorbe el costo? Según el análisis, el Tesoro.

La contracara: menos dólares disponibles

Ahí aparece el costado menos vistoso de la operación.

La limpieza del balance del Banco Central tiene como contrapartida movimientos sobre los dólares oficiales.

Tras conocerse la operación deberían reflejarse en las estadísticas de los próximos días nuevas modificaciones a la baja en los depósitos en moneda extranjera del Tesoro vinculadas con el rescate de las letras.

Y el movimiento llega después de otra salida considerable.

El último jueves se habían utilizado US$806 millones para realizar un pago al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Luego de ese desembolso, los recursos oficiales quedaron alrededor de los US$3.567 millones, según los datos informados.

Por eso, aunque la transacción pueda mejorar la estructura patrimonial del Banco Central, el mercado seguirá mirando el otro lado del mostrador: cuántos dólares líquidos quedan disponibles y cómo evoluciona el poder de fuego del Gobierno frente a sus próximos compromisos.

Una ingeniería que mejora el BCRA, pero no fabrica dólares

El Gobierno puede mostrar una reducción de letras intransferibles y una mejora en determinados componentes del balance del Banco Central.

Eso no significa que hayan aparecido US$781 millones nuevos.

Los dólares se movieron entre distintas ventanillas del mismo sector público mientras se cancelaban instrumentos cruzados entre el Tesoro y el BCRA.

Por eso la frase de los analistas resulta clave: en términos consolidados, el movimiento no modifica sustancialmente la posición del Estado.

Sí cambia la fotografía individual del Banco Central.

Y esa parece ser precisamente la apuesta oficial: continuar saneando el balance de una institución que durante años acumuló títulos del Tesoro de difícil negociación y obligaciones propias.

La maniobra puede resultar técnicamente favorable para el BCRA, pero tiene un límite imposible de maquillar con contabilidad: ordenar el balance no equivale a generar nuevas reservas.

Con vencimientos externos por delante y un mercado obsesionado con la disponibilidad de divisas, cada dólar que entra, sale o simplemente cambia de bolsillo seguirá siendo examinado con lupa.

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