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EL DIARIO digital
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El Gobierno de Giorgia Meloni restableció controles fronterizos durante un mes a partir del 1 de agosto. La medida apunta principalmente a ciudadanos extracomunitarios procedentes de España y fue justificada por la crisis migratoria registrada en Ceuta.
El Gobierno de Italia anunció este viernes la suspensión temporal de la aplicación del espacio Schengen con España como respuesta a la crisis migratoria que atraviesa Ceuta tras el ingreso masivo de personas desde Marruecos.
La decisión, comunicada por la administración de la primera ministra Giorgia Meloni, implica el restablecimiento de controles fronterizos durante un mes, a partir del 1 de agosto, con el objetivo de reforzar la seguridad y supervisar especialmente el ingreso de ciudadanos extracomunitarios procedentes de territorio español.
Según explicó el Ejecutivo italiano, la medida constituye una acción "extraordinaria" destinada a "salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones" derivadas de la emergencia migratoria registrada en el enclave español del norte de África.
Aunque el espacio Schengen elimina los controles en las fronteras internas entre los países adheridos, la normativa europea contempla excepciones que permiten restablecerlos temporalmente cuando un Estado considera que existe una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior.
En este caso, Italia decidió aplicar ese mecanismo sin necesidad de solicitar una autorización previa del Consejo de la Unión Europea, aunque sí debe notificar formalmente la medida a la Comisión Europea y al resto de los Estados miembros.
El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, defendió la decisión y aseguró que se trata de una herramienta prevista en los tratados comunitarios.
"Es una elección necesaria para proteger la seguridad de nuestros ciudadanos y defender las fronteras europeas", afirmó el funcionario a través de sus redes sociales.
Tajani sostuvo además que la situación en Ceuta demuestra que la protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea constituye una responsabilidad compartida entre todos los Estados miembros.
"La crisis migratoria en Ceuta nos recuerda que la gestión de las fronteras de la Unión es una responsabilidad común. Debemos trabajar juntos para evitar flujos migratorios descontrolados y combatir sin vacilaciones las amenazas a la seguridad", agregó.
Desde el Ministerio del Interior italiano precisaron que los controles estarán dirigidos principalmente a verificar la situación migratoria de ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea que ingresen desde España.
Al mismo tiempo, el Gobierno aclaró que intentará minimizar el impacto sobre el intenso movimiento turístico propio del verano europeo.
Como Italia y España no comparten una frontera terrestre, los controles se concentrarán en aeropuertos y puertos, donde se reforzarán las inspecciones sobre los viajeros procedentes de territorio español.
La decisión italiana se produce en medio de la crisis migratoria que atraviesa Ceuta, donde unas 50.000 personas cruzaron desde Marruecos en pocos días y al menos 57 migrantes perdieron la vida durante los intentos de ingreso por vía marítima, una situación que generó preocupación en toda la Unión Europea y reabrió el debate sobre la protección de las fronteras comunitarias.