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EL DIARIO digital
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El Presidente presentó por cadena nacional el proyecto que enviará al Congreso para modificar la Carta Orgánica del BCRA. La iniciativa busca prohibir el financiamiento monetario al Estado, fortalecer la independencia de la entidad y devolverle como objetivo central la preservación del valor de la moneda.
El presidente Javier Milei anunció este jueves por cadena nacional el envío al Congreso de un proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que el Gobierno considera clave para consolidar el nuevo esquema económico y evitar que la emisión monetaria vuelva a utilizarse para financiar el gasto público.
Durante su mensaje, el mandatario sostuvo que la propuesta busca terminar con "91 años de estafa" y redefinir el funcionamiento de la autoridad monetaria, otorgándole mayor independencia respecto del poder político.
Según explicó, el proyecto contempla una profunda modificación de las atribuciones del Banco Central y apunta a cerrar definitivamente la posibilidad de que el Estado recurra a la emisión para cubrir el déficit fiscal.
Estos son los principales cambios que propone la iniciativa:
- Prohibición total del financiamiento al Estado. El Banco Central ya no podrá otorgar adelantos transitorios ni ninguna otra forma de asistencia financiera directa o indirecta al Tesoro Nacional, las provincias o los municipios. Para ello, el Gobierno propone eliminar el artículo 21 de la actual Carta Orgánica, que habilita este mecanismo.
- Fin de las transferencias de utilidades contables. La entidad tampoco podrá girar al Tesoro ganancias derivadas de diferencias cambiarias, operaciones financieras o dividendos generados por activos nominados en moneda extranjera.
- Nuevo objetivo para el Banco Central. La reforma establece que la misión exclusiva del organismo será preservar el valor de la moneda. De esta manera, dejarán de formar parte de sus funciones objetivos incorporados en la reforma de 2012, como la promoción del empleo, el desarrollo económico con equidad social y la estabilidad financiera.
- Mayor independencia institucional. El proyecto endurece las condiciones para remover al presidente y a los directores del Banco Central. A partir de la reforma, será necesaria una mayoría de dos tercios tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, con el objetivo de proteger a la institución de eventuales presiones políticas.
- Eliminación de las Letras Intransferibles. El Gobierno también propone prohibir el uso de estos instrumentos mediante los cuales el Tesoro entregaba títulos al Banco Central a cambio de reservas internacionales. Según la administración de Milei, este mecanismo permitió durante años utilizar reservas para afrontar pagos de deuda externa.
El proyecto también pone el foco en la reforma impulsada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012, cuando se modificó la Carta Orgánica del BCRA para ampliar sus objetivos y flexibilizar los límites que regulaban la asistencia financiera al Tesoro.
Desde el Ejecutivo sostienen que esos cambios facilitaron el financiamiento del déficit mediante emisión monetaria y contribuyeron al proceso inflacionario que afectó a la economía argentina durante la última década.
Antes de la reforma de 2012, los adelantos transitorios tenían un plazo máximo de 12 meses y estaban limitados al 12% de la base monetaria, con la posibilidad de sumar hasta un 10% de la recaudación tributaria del año anterior. La modificación aprobada durante el kirchnerismo amplió esos márgenes, incorporó un porcentaje adicional de carácter excepcional y extendió el plazo de devolución a más de 18 meses.
Con el nuevo proyecto, el Gobierno busca eliminar por completo ese mecanismo y establecer una prohibición legal para que el Banco Central vuelva a financiar el gasto público mediante la emisión de dinero, una práctica que Milei considera el principal origen de la inflación en la Argentina.
La iniciativa será debatida en el Congreso en las próximas semanas y se perfila como uno de los proyectos económicos más relevantes impulsados por la administración libertaria desde el inicio de su gestión.