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EL DIARIO digital
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La guerra volvió a golpear con fuerza al sur de Líbano. El Ejército de Israel ordenó este miércoles la evacuación inmediata de la histórica ciudad de Tiro y lanzó una nueva ofensiva aérea contra posiciones atribuidas a Hezbollah, en una escalada que dejó decenas de muertos y profundizó el temor a una expansión total del conflicto regional.
La orden de desplazamiento fue difundida por Avichay Adraee, portavoz árabe de las Fuerzas de Defensa de Israel, quien pidió a la población abandonar sus viviendas y dirigirse hacia el norte, más allá del río Zahrani.
La advertencia incluyó además once campamentos de refugiados palestinos ubicados en la zona.
Entre ellos apareció el de Burj Shamali, creado en 1948 para albergar a palestinos desplazados durante la guerra que acompañó la creación del Estado israelí.
La situación provocó alarma internacional porque Tiro no es una ciudad cualquiera.
Se trata de uno de los asentamientos más antiguos del mundo y alberga ruinas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Con unos 200 mil habitantes, la ciudad quedó atrapada nuevamente en el centro de los combates.
Durante las últimas horas, los ataques israelíes dejaron al menos un soldado libanés muerto y otras víctimas civiles tanto en el sur como en el este del país.
Según autoridades libanesas, la ofensiva aérea del martes y la madrugada del miércoles provocó al menos 31 muertos y más de 40 heridos.
Entre las víctimas aparecen varios niños y mujeres.
Uno de los ataques más devastadores impactó sobre Burj al-Shamali, en las afueras de Tiro.
Allí, rescatistas trabajaron entre edificios derrumbados mientras retiraban cuerpos de entre los escombros.
Un corresponsal de AFP describió escenas estremecedoras: alfombras, muebles y pertenencias familiares dispersas bajo toneladas de cemento destruido.
El alcalde local confirmó al menos 15 muertos en ese bombardeo.
Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron que los ataques apuntaban contra "centros de mando" e "infraestructura" de Hezbollah tanto en Tiro como en el valle de la Bekaa.
Pero sobre el terreno, la situación parece cada vez más cercana a una guerra abierta.
Hezbollah informó enfrentamientos directos con tropas israelíes en la localidad de Zawtar al-Sharqiyah, ubicada apenas más allá de la llamada "línea amarilla", la divisoria unilateral trazada por Israel dentro del territorio libanés.
Según el grupo chiita, hubo combates cuerpo a cuerpo mientras soldados israelíes intentaban avanzar sobre la zona.
Un oficial militar israelí confirmó además que las operaciones terrestres ya comenzaron más allá de esa línea.
En paralelo, el valle de la Bekaa occidental también se transformó en otro foco crítico de la ofensiva.
Los ataques sobre la localidad de Mashghara obligaron a cientos de desplazados a abandonar nuevamente sus refugios.
El especialista militar libanés Hassan Jouni advirtió que la Bekaa representa un corredor estratégico clave para Hezbollah y sostuvo que las operaciones israelíes podrían extenderse próximamente hacia el norte de la región e incluso hacia los suburbios del sur de Beirut.
La ofensiva israelí llega además en un contexto de máxima tensión regional, con enfrentamientos paralelos entre Irán, Estados Unidos e Israel y crecientes advertencias sobre una posible expansión del conflicto en Medio Oriente.
Mientras tanto, miles de civiles libaneses vuelven a quedar atrapados entre evacuaciones, bombardeos y un escenario que amenaza con desbordar definitivamente la frontera sur del país.