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EL DIARIO digital
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La investigación por presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad sumó un nuevo capítulo explosivo. El empresario aeronáutico Sergio Mastropietro se negó este martes a declarar ante la Justicia y quedó formalmente imputado en una causa que investiga maniobras de lavado de dinero, sobreprecios y desvío de fondos públicos vinculados a compras de medicamentos e insumos médicos.
El expediente, impulsado por el fiscal Franco Picardi, intenta reconstruir el funcionamiento de una presunta asociación ilícita que habría utilizado contrataciones en ANDIS para mover millones de pesos hacia empresas privadas ajenas al rubro sanitario.
Entre esas firmas aparece Baires Fly S.A., dedicada a vuelos privados y vinculada directamente a Mastropietro.
Según la investigación judicial, parte de los fondos obtenidos mediante contrataciones presuntamente irregulares terminaban canalizados hacia cuentas relacionadas con la compañía aérea.
La fiscalía sostiene que Miguel Ángel Calvete, uno de los principales acusados del expediente, realizaba transferencias reiteradas hacia estructuras ligadas al empresario aeronáutico.
Pero el nombre de Mastropietro ya venía generando ruido desde noviembre del año pasado.
En aquel momento protagonizó un episodio sospechoso en Aeroparque Jorge Newbery que terminó captando la atención de los investigadores.
La Justicia esperaba secuestrarle el celular al arribar desde Estados Unidos, pero el empresario logró evitar los controles migratorios luego de una escala previa en San Miguel de Tucumán.
Según la causa, Mastropietro abandonó momentáneamente el aeropuerto, regresó luego alegando que había olvidado su teléfono celular y finalmente aseguró que el aparato había desaparecido.
Ese episodio terminó profundizando todavía más las sospechas judiciales.
Posteriormente, por orden del entonces juez Sebastián Casanello, se realizaron allanamientos en distintos domicilios vinculados al empresario.
La investigación también expone supuestos vínculos directos entre Mastropietro y el exdirector de ANDIS Diego Spagnuolo.
Según consta en el expediente, el empresario habría visitado al exfuncionario en al menos dos oportunidades dentro del barrio privado Campos de Alto Grande durante 2025.
Los investigadores aseguran que en esas reuniones también participaron Calvete y Guadalupe Muñoz.
Otro de los puntos clave de la causa gira alrededor de supuestas facturas utilizadas para justificar transferencias millonarias.
La fiscalía detectó que Mastropietro habría enviado datos bancarios de Baires Fly S.A. a Calvete y que, a cambio de grandes sumas de dinero, la empresa emitía comprobantes por supuestas "compras de kilómetros nacionales para aeronaves".
Para los investigadores, esa operatoria habría servido como mecanismo de blanqueo de fondos.
En paralelo, otro de los imputados que eligió no declarar fue Patricio Oscar Acosta, gerente de Bymax Medical y pareja de Lorena Di Giorno, también procesada en el expediente.
La causa además reveló cifras impactantes.
Auditorías realizadas por el Ministerio de Salud detectaron sobreprecios que iban desde el 1000% hasta más del 4000% en productos médicos como prótesis, sillas de ruedas y andadores.
Entre las compañías bajo investigación aparecen Farma Salud, Artrobone, Cirugía y Ortopedia Innova, Expo Trauma y Ortopedia Bernat.
Actualmente, el expediente quedó bajo la órbita del juez Ariel Lijo, quien deberá definir en los próximos días la situación procesal de los acusados.
La investigación también sigue profundizando sobre el rol de Suizo Argentina y de la familia Kovalivker.
Uno de los procedimientos más resonantes ocurrió cuando la Policía interceptó al empresario Emmanuel Kovalivker saliendo de Nordelta con USD 266.000 y siete millones de pesos en efectivo dentro de su vehículo.