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  • Farmacias de turno del día 27 de enero de 2022

    Los turnos son desde las 8:30 A.M. de la fecha indicada hasta las 8:30 A.M. del día siguiente.

    SANTA ROSA

    AUSTRAL - Ameghino y Valerga - Te.: 4-15100
    CAZAUX – Garibaldi 498 – Tel 4-15600
    PASTEUR - Escalante y Pico - Te: 4-10110
    WALL MAPU – R. Saenz Peña 915 - Te: 8-34344

    GENERAL PICO

    SANTO DOMINGO - Calle 24 esq. 25 - Tel: 430552
    ECONOMED - Calle 17 Nº 739 e/ Ave. y 16 - Tel: 331050
    CALEGARI - Calle 17 (Oeste) Nº 450 e/ 108 y 110 - Tel: 423106
    ALVAREZ - Calle 20 Nº 309 e/ 5 y 7 - Tel: 337057

    GENERAL ACHA 

    EDUARDO CASTEX 

    TOAY

La Leona habla de su presente y su ayuda social en un merendero de Santiago del Estero.

Delfina Merino, una de las mejores jugadoras de la Selección argentina de hockey sobre césped, avanzó en plena pandemia hasta quedar a una materia de recibirse de abogada, incluso rindiendo durante la concentración de Las Leonas en Cariló, y aprovechó la cuarentena para continuar con la ayuda social en el merendero ‘Las Trincheras‘ de Icaño, de Santiago del Estero.

Merino cambió prioridades al posponerse los Juegos Olímpicos de Tokio para 2021, más allá de su exitoso camino con la Selección albiceleste ganó un Mundial (2010), cinco Champions Trophy y fue la mejor jugadora del mundo en 2018.

Por eso, el pasado 6 de octubre en plena concentración en la localidad balnearia de Cariló, aprobó la última materia teórica en la carrera de Derecho que hace 12 años cursa en la Universidad de Buenos Aires.

En diciembre, si aprueba un trabajo práctico restante, será abogada, para cumplir un sueño propio y familiar: ‘Fue una gran felicidad y un poco de alivio también. Por suerte el cuerpo técnico me dio esa tarde libre mientras mis compañeras se fueron a entrenar y pude concentrarme en mi habitación para rendir ‘Daños en el Deporte’, justo una materia que tiene mucho de lo mío‘, explicó.

‘A principio de año me anoté en seis materias, pero por las dudas. Creía que sería imposible porque mi cabeza estaba en Tokio. Pero, cuando vi que se posponían los Juegos, dije ‘menos mal que me anoté’ y me puse a estudiar con todo. En el primer cuatrimestre metí tres materias y en el segundo, dos más. Me queda una y ya está‘, precisó.

Una vez finalizada su carrera en el hockey sobre césped, Merino tiene claro que el título de abogada le permitirá tener otras opciones cuando llegue el momento del retiro.

‘Me veo ejerciendo, no sé si litigando en Tribunales, pero me gusta mucho y tener el perfil. Soy de pelearla, justiciera, me identifico mucho con la profesión. Además, en el Derecho hay muchas puertas y ojalá la pueda relacionar con el deporte. A las otras Leonas siempre las jodo y les digo ‘yo las voy a defender, cuando necesiten, quedensé tranquilas’‘, bromeó.

Este año distinto y especial, además de aprovechar para estudiar, hizo que la talentosa delantera no afloje en otra de sus pasiones, la ayuda social.

‘Lo tuve en mi cabeza, pero no sabía cómo. Hasta que di con Huella Saint Gobain, un programa solidario que llevaba años y pude sumarme. Con el plus de que cuando estaba buscando mi proyecto, mi viejo fue a su peluquería de toda la vida y el peluquero le contó que estaba ayudando a un merendero improvisado en el interior de Santiago del Estero donde comían 180 chicos muy necesitados. Nos pusimos en contacto y así comenzó‘, recordó de aquel inicio hace dos años en el merendero Las Trincheras de Icaño, un pueblo de 2.000 habitantes ubicado a 180 kilómetros de Santiago.

‘Cuando lo visité era un baldío, con un tablón y caballetes, donde comían los chicos. Ahora sólo falta el techo. Se levantó de cero y avanzó muchísimo. Y seguiremos hasta terminarlo. Mi papá y yo estamos en contacto, igual que toda la gente de la Huella SG‘, sostuvo.

El viaje de visita quedó pospuesto a raíz de la situación sanitaria, pero en cuanto pueda estará presente para ‘ver los avances en persona‘.

‘Tenía muchas ganas de ir, pero no se pudo por la pandemia. Sobre todo quería ver los avances en persona y estar con la gente. Cuando fui la primera vez, encontré un lugar con personas muy cálidas pese a sus necesidades. Recuerdo que nos esperaron con unas empanadas mortales y algunas chicas con palos de hockey para jugar un poco conmigo. Nos divertimos y me fui feliz, sabiendo que iba a poder mejorar un poco la vida de esas personas‘, cerró.