El entrenador de Boca siente que es momento de regresar a la actividad pensando en la Libertadores.

Miguel Russo, entrenador de Boca Juniors, observa con preocupación el prolongado parate del fútbol en la Argentina ante los poco más de 50 días que faltan para que se reanude la Copa Libertadores, y el 17 de septiembre el Xeneize visite a Libertad en Paraguay por el el Grupo H.

Russo sabe que el conjunto paraguayo, dirigido por Ramón Díaz, ya tiene rodaje y el martes volvió a competir, cuando perdió 2-1 contra Cerro Porteño por la liga local.

Dicen sus allegados que Russo no ve la hora de volver a instalarse en el centro de entrenamiento de Ezeiza. Por haber tenido una enfermedad oncológica y que tiene 64 años, edad considerada de riesgo, le pondrán una carpa en una zona elevada del predio, un espacio cerrado en el comedor del primer piso con un ventanal a las canchas e incluso cámaras.

Si no puede estar en el campo de juego los primeros días, el DT será secundado por sus ayudantes Leandro Somoza y Mariano Herrón.

Los primeros tres nombres que pidió como prioridad para que se queden fueron Carlos Tevez, Mauro Zárate y Franco Soldano: los dos primeros ya llegaron a un acuerdo, y por el ex Unión están tratando de acordar con Olympiacos de Grecia, dueño de su pase, para lograr un nuevo préstamo.

Por último, otro tema que preocupa a Russo es la situación de Sebastián Villa, quien tiene una denuncia penal en su contra realizada por su expareja, Daniela Cortés, por violencia de género.