La primera fecha del Mundial de Rally tendrá una capacidad limitada de espectadores.

Con los ojos puestos en los protocolos que la FIA está aplicando en el inicio del Mundial de Fórmula 1, la esperada reactivación del Campeonato del Mundo de Rally va a contar con importantes medidas de seguridad para evitar al coronavirus.

En tal sentido el Rally de Estonia, que es la gran novedad en el apretado calendario que se iniciará de manera inusual en septiembre anunció restricciones para el público y los visitantes foráneos que acudan a Tartu, la localidad que será epicentro de la prueba. Se correrá del 4 al 6 de septiembre.

Según señala la prensa europea, los organizadores han limitado a 20.000 los asistentes a la prueba, por lo que tan sólo pondrán a la venta un reducido número de entradas. Además, se redoblarán los esfuerzos para vigilar que se cumplan a rajatabla las medidas de distanciamiento social e higiénicas entre el público en los tramos.

Otra medida anunciada ha sido que se obligará a cumplir cuarentena a los asistentes foráneos que acudan desde países con elevada incidencia del Covid-19.

A pesar de tratarse de una carrera con características especiales, nada de ello impedirá que el campeón vigente disfrute de la primera cita mundialista en su país. “Durante años hemos tenido un apoyo increíble de los aficionados estonios que nos han seguido por todas partes, como en Finlandia, que te encuentras como si estuviéramos en casa manejando rodeados de nuestras banderas. Este tipo de apoyo es bueno y definitivamente puede ayudarte cuando estás compitiendo. Sólo tienes que hablar con Ogier sobre su sensación cuando está pilotando en Gap en el Montecarlo. Me imagino que es especial”, explicó Ott Tanak.

Precisamente el piloto estonio acaba de lograr su primer triunfo con Hyundai en una prueba local de su país, el Varu Rally, en el que compitió para prepararse cara a la cita mundialista.