Ambiental

Sobre la Conferencia de Partes por el Cambio Climático Nº27

Desde el 6 al 18 de noviembre se celebra en la ciudad de Sharm el Sheij, Egipto la 27ªva Conferencia de Partes de Naciones Unidas sobre el cambio climático o COP27. Por eso en la columna ambiental de hoy vamos a ver los puntos calientes de esta conferencia.Por Florencia Srur (*)

En el año 1992 se celebró en Río de Janeiro, Brasil, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, en esta se realizó una declaración llamada Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo donde se presentaron 27 principios que los Estados participantes debían cumplir en relación a acción ambiental, equidad social, entre otras. Dos años más tarde, en 1994, nuestro país reforma la Constitución Nacional y agrega dos artículos ambientales, el 41 y el 124, en sintonía con esta ola ambiental internacional. En 1995 se celebra en Berlín, Alemania, la primera Conferencia de Partes de Naciones Unidas sobre el cambio climático o COP1 para definir acciones y medidas respecto a la lucha contra el cambio climático, con la participación de los Estados que firmaron aquella declaración de Río en el año 1992.

Desde ese entonces, ya vamos 27 conferencias donde los Estados siguen tratando de definir acciones y medidas respecto a la lucha contra el cambio climático, pero, ¿cómo es que aún no hay acuerdo y formas claras? Cabe remarcar que de estas COP han salido tratados internacionales muy interesantes, como el Protocolo de Kioto de regulación de Gases de Efecto Invernadero (GEI), con la presentación de una herramienta como lo es el mercado de carbono y, el Acuerdo de París, donde los países acordaron que la temperatura media global no debía aumentar más de 1,5Cº. El problema es que, pese a que todos (o la mayoría) los países acuerdan que el Cambio Climático está generando una crisis ambiental (es decir, natural, social, económica y más) a nivel global sin precedentes, lo cierto es que las diferencias geopolíticas y las influencias del mercado internacional y las guerras son más fuertes a la hora de tomar decisiones. 

De esta manera, por ejemplo, si solamente los cinco países más contaminantes del mundo tomaran acciones concretas podríamos, quizás, revertir el problema ambiental. Sin embargo, de esos países, Rusia y China, y a veces India, ni siquiera van a las COP y, Estados Unidos, pese a que sí va y firma los tratados y convenios, no los cumple. De esta manera, las COP se han transformado en un área de negociación económica entre países desarrollados y en vías de desarrollo.

Con este pantallazo en nuestras mentes, vamos a ver qué está sucediendo en la COP27. El eje central de este año es lo que se denomina "pérdidas y daños" y se trata de compensaciones económicas para aquellos países en vías de desarrollo que están sufriendo la mayor cantidad de daños por catástrofes climáticas (sequías, inundaciones, huracanes, tornados, entre otros) pese a no ser parte de los mayores causantes del problema. De esta manera, se está negociando la posibilidad de que los países desarrollados brinden ayuda económica y/o retiren las deudas a estos países para que puedan solventar su recuperación. 

Esto en realidad no es nada nuevo. El año pasado durante la COP26 se llegó al acuerdo de crear un Fondo de Emergencia Ambiental de U$S 100.000 millones con aportes de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Luxemburgo, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, España, Suiza, Suecia, Turquía, el Reino Unido y los Estados Unidos. Lamentablemente, la mayoría de los países listados no cumplió ni con el 50% de los aportes necesarios. 

Este año el panorama no parece ser muy diferente y varios países desarrollados afirman que, pese a que son los Estados que más aportan a la contaminación y emisiones de GEI (causantes de Cambio Climático), no aceptan responsabilidad ni ninguna obligación de pagar compensación por pérdidas y daños.

Dentro de la temática ambiental y sus problemáticas se engloban la hambruna, la mortandad infantil, las guerras por recursos naturales, los eventos climáticos extremos, entre otras. Sin embargo, pareciera que se sigue acotando o disminuyendo a términos netamente naturales. El ambiente es la amalgama entre lo natural y lo social, por tanto, ambiente somos todos y todas. Vamos por la 27ªva Conferencia de Partes por cambio climático, quizás en estos días se concluya algo interesante o, tal vez, como viene pasando, estaremos expectantes al año entrante.

(*) Ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente. MPn365. Email: [email protected]

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