Ambiental

Mitos y verdades sobre el compostaje. Una guía rápida

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Toda buena columna ambiental debe abordar el tema del compostaje.

Escribe: Ing. Florencia Srur

A la hora de tomar acciones a escala personal, empresarial y estatal en torno al Cambio Climático, una de las primeras medidas que se recomienda consiste en una buena gestión de los residuos. Hoy particularmente, vamos a tratar el tema de la transformación domiciliaria de los residuos orgánicos (mayormente comida, aunque también puede ser papel y cartón) en “oro negro” que sirve como abono para las plantas. En el mundo, según estudios realizados por el Banco Mundial, solo el 5,5% de la población realiza compostaje: Esto se debe mayormente a los mitos detrás de este proceso y a la falta de información necesaria para poder hacerlo de manera correcta.

Entre los mitos más recurrentes alrededor del compostaje podemos escuchar o leer: “no tengo espacio suficiente”, “es muy laborioso”, “libera olor” o “atrae moscas”.

Para desmitificar vamos a explicar cómo realizar un buen compost paso a paso. Pero antes debemos entender su importancia. Las plantas toman sus nutrientes por medio de las raíces, éstos elementos (nitrógeno, fosforo, calcio, magnesio, entre otros), para poder ser tomados deben presentarse en su forma inorgánica, es decir, como aparecen en la Tabla Periódica. Sin embargo, cuando uno desecha restos de alimentos, los elementos mencionados se presentan en su forma orgánica, es decir, en unión con Carbono y Oxígeno. Entonces, es necesario pasar estos nutrientes de orgánico a inorgánico para que las plantas los puedan absorber, ahí entra el rol fundamental del compostaje. Cuando compostamos creamos un micro mundo, un ambiente ideal para que pequeños organismos (como lombrices, bichos bolita, bacterias y hongos, entre otros) realicen esa transformación química.

Para poder crear este micro mundo necesitamos un espacio físico. Este puede ser un pozo en el patio, una compostera comprada o una hecha por nosotros/as. Para hacer nuestra propia compostera podemos utilizar, por ejemplo, cajones de verdulería o cualquier cajón de madera o melamina forrado en algún material impermeable (como saches de leche o bolsas de supermercado). Si el contenedor usado se encuentra en contacto con el suelo, es decir, no tiene tapa debajo, podemos tener un lombricompuesto. Las lombrices se mueven por la tierra, en cuanto sientan la presencia de un posible hábitat vendrán solas a realizar su trabajo. También, se puede tener una compostera cerrada en el fondo y conseguir lombrices por otros medios. Aunque, si bien la presencia de lombrices es muy favorecedora para el proceso de compostaje, no es estrictamente necesaria su presencia.

Una vez que tengamos nuestro espacio físico designado, el siguiente paso es simplemente ir depositando todos los restos de comida en el contenedor comprado o creado. Se advierte que los restos provenientes de carne animal no son recomendables para el compost, debido a que este tipo de alimento tarda mucho en degradarse. Como así también, trae moscas y demás insectos o bacterias que no queremos en nuestro abono futuro porque puede desprender mal olor. Recomiendo dárselos a algún perrito o gato que ande por ahí.

A medida que vayamos llenando nuestro compost podemos ir solapándolo en capas con una cubierta de hojas secas (estamos en la época ideal para recolectar) o con cartón. De esta manera, la superficie más expuesta al aire se aísla, lo cual permite mantener la temperatura y humedad de nuestro micro mundo, además, el material implementado se composta por lo que podemos ir llenando encima. Luego de 4 meses desde la primera vez que empezamos nuestro compost vamos a ver ya la aparición de hummus o abono ( oro negro). Podemos ir extrayendo el abono con una palita y usarlo para plantas o almacenarlo en bolsitas.

En conclusión, no solo estaríamos aportando el granito de arena para tener una vida ambientalmente más sustentable, sino que, también, vamos a crear un pequeño mundo y darles alimento a nuestras plantas. A compostar!

*Ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente. MPnº 365. Email: [email protected]

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