La movilización está prevista para este jueves, a las 17:30 horas. El caso tuvo incluso repercusión nacional, tras la condena de 3 años en suspenso que dictó la jueza María José Gianinetto por el "buen concepto social" del acusado.

Un grupo de vecinos y vecinas de la localidad de Victorica volverá a movilizarse este jueves, a las 17:30 horas, para pedir la revocación del fallo que condenó a un abogado local a 3 años de prisión en suspenso por abusar sexualmente a su nieta de 6. El reclamo es que el condenado vaya a la cárcel.

Durante la semana pasada, el locutor oesteño “Beto” Ayala fue amenazado telefónicamente por tratar la noticia en el medio que trabaja. “Cortala con el tema o te vamos a prender fuego la radio”, decía el mensaje que recibió el locutor.

El fallo, que tuvo repercusión nacional (e incluso con una operación de prensa mediante denunciada por el exgobernador Carlos Verna a quién -supuestamente por error- lo señalaron en una fotografía como el acusado), fue dictado por la jueza María José Gianinetto.

El abogado fue considerado autor y penalmente responsable del delito de "abuso sexual simple, agravado por haber sido cometido por un ascendiente, como delito continuado".

La fiscala Alejandra Moyano llevó adelante la acusación fiscal, mientras que el imputado fue defendido por Vanesa Ranocchia Ongaro y Marcos Paz, y como querellante intervino Mariel Annecchini.

La denuncia la radicó en el año 2018 la madre de la víctima, luego de escuchar el relato de su hija menor de edad, aunque la niña ya hacía un tiempo que era contenida por una psicóloga a raíz de cambios bruscos en su modo de ser.

En el juicio oral también quedó reflejado que la mujer se demoró algunas semanas en hacer la presentación, entre otras razones, porque el conocido abogado de Victorica tenía familiares en el ámbito de Tribunales.

J.C.P. decidió declarar en el inicio del debate y negó las acusaciones en su contra, al tiempo que destacó ser un abuelo presente, en tiempo compartido con la menor y también desde lo económico, inclusive luego de la separación de los padres de la menor.

Según quedó constancia en el debate, la mamá de la niña se enteró de lo sucedido el 8 de julio de 2018, cuando su hija le dio un papel con un escueto mensaje donde refería "hago cosas con mi abuelo".

La mujer insistió en hablar con la víctima, que de a poco describió de manera contundente, en palabras y gestualmente, los abusos cometidos por parte de su abuelo.

El delito, que consistió en reiterados tocamientos y frotamientos, tuvieron lugar en el estudio jurídico del profesional y en una cabaña de alquiler que J.C.P. tiene en Victorica.

La mujer, tras escuchar el relato de la niña, se comunicó con la psicóloga que la atendía por los cambios bruscos de conducta, que hasta ese momento consideraba podrían responder al nacimiento de un hermanito.

Como ocurre en estos casos, la víctima fue indagada en Cámara Gesell y allí reiteró, con pocas palabras, gestos y dibujos, lo mismo que le había relatado a su madre.

Tras analizar la carga probatoria, la jueza Gianinetto consideró que "la niña fue clara en que hubo un ataque contra su sexualidad, como así también dónde y cómo ocurrieron esos hechos, diferenciando los lugares, incluso en que ocurrieron varias veces (escritorio) y en el restante solo una vez (chacra)".

Y remarcó que el relato de la menor "fue claro y circunstanciado", y quedó en línea con los elementos aportados por la Fiscalía.

La jueza observó también que "los hechos que perpetró su abuelo en contra de ella tuvieron un claro contenido sexual -y no fueron un mero juego o muestra de cariño, como esbozó la Defensa- porque fueron en sus partes íntimas, fue ella misma la que los identificó como una agresión sexual, porque señaló que fue 'en sus partes íntimas".

Finalmente, Gianinetto declaró al abogado de 65 años autor y materialmente responsable de "abuso sexual simple, agravado por haberse cometido por un ascendiente, como delito continuado".

Y estableció que el 14 de abril se daba a conocer la pena que se le impondría al acusado. Con la difusión del fallo se generó la polémica. Gianinetto condenó a J.C.P a tres años de ejecución condicional y decidió que no fuera a la cárcel porque tiene “buen concepto social”.

Los "atenuantes"

“Los testigos aportados por la defensa han manifestado que es una persona de buen concepto social, involucrado incluso con causas de significación en la sociedad de Victorica, como lo fue haber colaborado en la creación de la Cámara de Comercio y en la Asociación de Pueblos Originarios, tendiente al reconocimiento y visibilización de sus derechos”, precisó la jueza María José Gianinetto en su fallo.

Otros de los "atenuantes" que consideró la magistrada son que el condenado “colabora económicamente con gran parte de su familia” y que “desde que sucedió el abuso, el acusado cumplió con las medidas impuestas”.

También valoró que el imputado no registra antecedentes condenatorios, que es una persona de trabajo y que “ejerce su profesión de abogado aún al día de hoy, y se encuentra ya jubilado de su labor como profesor”.

La jueza también encontró en la edad del abusador un motivo para apiadarse de él y no someterle a una pena “cruel e inhumana”.

“Tampoco puedo dejar de valorar su edad, 65 años, por lo que el efecto de la pena que se imponga será de mayor intensidad a la que podría tener sobre una persona más joven”, sostuvo.

“A ello, se suma el tiempo transcurrido desde la ocurrencia de los hechos, y que a la fecha no existieron noticias de algún tipo de inconveniente entre las partes; sino por el contrario, [el acusado] cumplió debidamente las medidas sustitutivas que le fueron impuestas y se presentó en todas las oportunidades en que fue citado”, señaló la jueza.

Al argumentar las razones de la condena, la magistrada también precisó que “si bien se trató de un delito continuado”, fue un “abuso sexual simple” y que “amén del obvio daño que resulta padecer un hecho como el investigado, lo cierto es que el daño causado no ha representado un grado tal que justifique el pedido de la fiscalía”.

Gianinetto sostuvo que las pericias psicológicas que se le realizaron a la niña le encontraron características de “afectación emocional”, pero no “traumas o trastornos”.