Tres policías de la ciudad santafesina de San Lorenzo fueron imputados y dos de ellos quedaron detenidos en el marco de una causa iniciada a raíz de la fractura de cráneo que sufrió un niño de 10 años, que fue golpeado en la cabeza con una escopeta durante un operativo realizado en esa zona en abril último, informaron hoy fuentes judiciales.

El juez Penal de ese distrito, Eugenio Romanini, dictó en las últimas horas la prisión preventiva por 90 días a dos de los policías, mientras que a la subjefa de la seccional 7ma. de la Unidad Regional XVII le concedió la libertad, aunque le prohibió acercarse a la víctima, a los testigos de la causa y a la dependencia donde prestaba servicio.

Según fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA), los implicados en el caso son la subjefa de la seccional 10ma. de Luis Palacios, identificada solo como María E., a quien se le atribuye el delito de "falsificación de documento público"; el agente Walter S., acusado de "encubrimiento", y el suboficial Juan V., imputado por "lesiones graves agravadas".

De acuerdo a los investigadores, los tres efectivos se encontraban en funciones en la comisaría 7ª que depende de la Unidad Regional XVII al momento del hecho, ocurrido el 30 de abril último.

Durante la audiencia imputativa, el fiscal del caso, Carlos Ortigoza, narró que el episodio sucedió a las 19.45 en Clemente Albelo y Fournier, de la localidad de San Lorenzo, donde el subinspector Juan Ramón V. y el suboficial Walter S. quisieron detener a un adolescente de 17 años que arrastraba una moto descompuesta y un grupo de vecinos intentó impedirlo.

En esas circunstancias, uno de los policías le efectuó un golpe en la cabeza al niño con un elemento contundente, que según indicaron los testigos fue una la escopeta, y le provocó un grave traumatismo en el cráneo.

El menor tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital Granaderos a Caballo de esa localidad, donde fue operado por "una fractura en el cráneo y desprendimiento de astillas que le dejó secuelas de cuidado extremo", indicó el fiscal.

Los policías declararon en su informe que un grupo de vecinos intervino cuando intentaban detener al joven y comenzó a arrojar piedras hiriendo al niño.

Ante la contradicción en las versiones de los hechos, el fiscal solicitó a la subjefa de la comisaría, María E., que diera cuenta de lo sucedido y enviara el acta de procedimiento en la que se aseveraba que los agentes policiales habían sido agredidos a pedradas, lo que así hizo.

En ese sentido, desde el MPA señalaron que esa versión no fue coincidente con declaraciones tomadas a testigos del hecho, por lo que el fiscal acusó a Walter S. por haber ayudado al subinspector a eludir las investigaciones notificando al fiscal el procedimiento con datos falsos.

Además, le imputó a la policía Maria S. insertar en el acta de procedimiento declaraciones falsas respecto a la mecánica del hecho.

Los familiares del niño agredido remarcaron ante los medios de prensa locales que desde el primer momento el chico contó que un policía le había pegado.

A su vez, la propia víctima manifestó en Cámara Gesell que fue golpeado en la cabeza con una escopeta por el agente policial al que también logró identificar, indicaron las fuentes.

(Télam)