El candidato menos pensado

El radicalismo pretendía mostrar fortaleza en la unidad, pero la jugada no le salió bien. La postulación de Kroneberger sorprendió porque era el que menos medía en las encuestas. Marino dio un portazo, demostró enojo y se borró del anuncio conjunto.

Si una imagen dice más que mil palabras, las caras de la dirigencia radical en el anuncio de quién será su candidato a gobernador desnudan que el momento que se imaginaba como una demostración de fortaleza en la unidad se trocó por un impensada incomodidad: un exceso de seriedad, rostros tensos y molestos. Y una ausencia de peso: la del senador Juan Carlos Marino, que hizo sentir su disconformidad.

El desenlace de la historia del trío más mentado de la UCR no fue el que soñaron los correligionarios para plantarse ante el PRO, que tiene de su lado el aparato gubernamental nacional y la figura del “Colo” Carlos Javier Mac Allister.

Daniel Kroneberger es el candidato a gobernador menos pensado: no fue Juan Carlos Marino ni Francisco Torroba. No fue ni billetera ni galán. Como en política nadie muere en la víspera, eso no implica que no vaya a dar pelea electoral, pero llega a la línea de largada con algunas debilidades indisimulables.

El portazo de Marino

Marino dio un portazo: se bajó y además se borró de la conferencia de prensa conjunta. Antes, ese miércoles al mediodía, al único que llamó para dar aviso de su paso al costado fue a Torroba. Cuando el exintendente atendió el teléfono, justo estaba conversando con Kroneberger.

Marino quedó enojado porque sus pares no naturalizaron su candidatura dentro de la UCR y porque además se quedó sin el padrinazgo expreso del nivel nacional: el senador había puesto todas sus fichas en que sería el bendecido del macrismo. Merced a su llegada con el “Coti” Ricardo Nosiglia -operador político preferido del presidente- se ilusionó con que lo señalaran con el dedo y hasta con la posibilidad de que bajaran al “Colo”.

Le salió el tiro por la culata: durante todos estos meses tejió en distintos niveles con la ambición de quedar solo en la carrera, pero no fue suficiente con la promesa de que se encargaría de encontrar el financiamiento para la campaña.

La rosca fue tal que la fecha elegida para el anuncio parecía anticipar que el candidato sería Marino con aval nacional, después del encuentro de cúpulas en Buenos Aires.

Ante el desenlace imprevisto, hasta esa fecha le quedó mal a la UCR: no había motivos para el apuro en anunciar su candidato, ya que el plazo para presentar postulantes vence el 20 de diciembre.

Debilidades y fortalezas

En principio, Kroneberger fue el candidato que menos midió en las encuestas, por más que el presidente partidario Hipólito Altolaguirre haya pretendido instalar la idea del “triple empate”.

Aunque desde ya los sondeos también arrojaron cierta paridad y no son palabra santa en la política, la encuesta de Aurelio arrojó incluso la posibilidad de que Kroneberger fuera derrotado por Mac Allister en una hipotética elección interna de Cambiemos.

kroneberger macri 2

Kroneberger ya se había bajado en una circunstancia que quedó en la historia, en 2009, cuando comenzaron sus disidencias de una vez y para siempre con Marino: en esa ocasión, se privilegió la postulación de Ulises Forte, tras el conflicto con las patronales agropecuarias.

El diputado nacional viene de ser derrotado en la interna por la conducción partidaria. Pero a su vez puede presentar como fortaleza el hecho de que es la primera vez que aparecería liderando una boleta radical, ya que tanto Marino como Torroba han sido derrotados por duplicado por el peronismo.

En general, en el radicalismo se reconoce que posiblemente Kroneberger une mejor que Torroba a los distintos sectores de la UCR, porque sobre todo el espacio "Celeste" de Martín Berhongaray ha demostrado algunos enconos hacia el exintendente de Santa Rosa. Parte de la familia Berhongaray en su momento trabajó sin dudar en favor de la candidatura de Mac Allister en la interna de 2015.

Las encuestas demostraron que Kroneberger es el dirigente radical que cosecharía más simpatías en el electorado “filoperonista”. Y en el mundillo de la política se le reconoce al “Ruso” su pelea en la adversidad y se lo señala como un batallador de siempre, tanto en su vida personal como en la actividad política.

Temas en esta nota: