El fiscal federal pedirá investigar la muerte de los policías federales

El fiscal federal de Santa Rosa Leonel Gómez Barbella pedirá la investigación de la muerte de los dos policías feerales Gabriel Díaz y David Garnica ocurrida en el domingo.

La causa está abierta en la justicia provincial con la carátula “averiguación de causal de muerte”, ya que hasta ahora se trata de delitos de estricta jurisdicción ordinaria. 

Pero fuentes judiciales dejaron trascender que se pedirá la investigación a raíz de que Diaz (28 años) y Garnica (29) son parte de la denuncia contra el ex jefe de la Delegación de la Policia Federal, comisario Hernán Aggio que determinó su desplazamiento. Esa denuncia tuvo una faz administrativa pero tiene otra instancia penal. Según fuentes judiciales Díaz y Garnica fueron "los denunciantes más activos".

“Esa causa está abierta. Se está investigando. Es una denuncia por abuso de autoridad, por el manejo de los viáticos y además por maltrato al personal”, dijeron fuentes de la justicia federal. La instrucción de esa causa está a cargo de la propia fiscalía federal de Gómez Barbella.

El propio hermano de uno de los federales muertos, Fernando Garnica publicó en las redes sociales sus sospechas que vinculan la muerte con el anteiror jefe de la Seccional, en referencia al desplazamiento del anterior jefe de la Delegación Santa Rosa de la Policía Federal.

La decisión del pedido quedará en manos del juez federal (quien la puede rechazar) aunque si prospera es un caso que termina en la Corte Suprema, tribunal que dirime las cuestiones de competencia.

Desde la justicia provincial expresaron que el pedido es “ilógico, la competencia territorial del hecho es jurisdicción provincial”, dijo una fuente de la justicia local.

Para la justicia provincial las muertes de Díaz y Garnica se produjeron en el contexto de un conflicto entre vecinos en el complejo de departamento de la calle José Ingenieros  1140, en el barrio de Villa Santillán. Allí vivían tres policías federales, entre ellos Díaz. Hubo una cena y un encuentro desde las 20 horas del que participaron siete policías federal es (cinco hombres y dos mujeres). Mientras un grupo se retiró, quedaron en el departamento Díaz y Garnica.

En ese momento, alrededor de las 3 de la madrugada, el penitenciario José Pablo Martínez (44) -quien vivia abajo del departamento de los federales- subió molestos por el alto volumen de la música y mató con una escopeta 12/70 (con enorme poder de fuego), primero a Garnica (con un tiro en la espalda, en la parte baja de la columna) y después a Díaz. Este ensayó una defensa con su arma reglamentaria (una Bersa de 9 milímetros) con la que realizó unos 12 disparos, pero recibió un tiro en la espalda a la altura del hombro cuando el penitenciario irrumnpio en la pieza. Después, Martínez bajó a su departamento (había restos de sangre en las escaleras, vivia justo debajo de los policías federales) y se dió un tiro en el pecho.

Temas en esta nota: