Condenaron a un exfuncionario por violencia de género

Daniel Guembe, exsubdirector de Cultura municipal, fue condenado por amenazas. También deberá cumplir reglas de conducta durante dos años. Los hechos se produjeron en febrero y abril de 2016. En el segundo, amenazó a su expareja con que le iba a “pegar un tiro” .

General Pico (Agencia) - El juez de Control Diego Ambrogetti, en calidad de juez de Audiencia subrogante, condenó ayer a Daniel Guembe (51) por considerarlo autor material y penalmente responsable del delito de amenazas simples -dos hechos-, a la pena de un año de prisión de ejecución condicional. Guembe fue subdirector de Cultura del municipio de Pico, cargo al que renunció al ser denunciado por su expareja y madre de tres hijos en común, Noemí Pellanda.

El juez también le estableció las siguientes reglas de conducta por el término de dos años: fijar domicilio y dar aviso en caso de modificarlo; prohibición de acercamiento a no menos de 100 metros para con la damnificada, como así también a los lugares de concurrencia de la misma; prohibición de comunicación y contacto por cualquier medio con la nombrada y el cese de todo acto de intimidación o perturbación hacia la misma; abstenerse de usar estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas y someterse a un tratamiento psicológico.

El juicio oral se realizó durante las jornadas del 2 y 3 de octubre pasado, con la actuación unipersonal de Ambrogetti, la participación de la fiscala Ana Laura Ruffini, el defensor particular Fernando Guevara y el defensor oficial Walter Vaccaro -en representación de la víctima- como querellante particular.

En su sentencia, el juez analizó separadamente los dos hechos presentados en el debate. El primero de ellos tuvo lugar el 16 de febrero de 2016, cuando se concretó la separación de hecho de la damnificada con Guembe, se generó una discusión en el interior del domicilio la que se desarrolló delante de los hijos de la pareja y los propios de la víctima.

En ese momento el hombre le manifestó a su expareja que le iba a “pegar un tiro”, mientras intentó tomar un arma del depósito ubicado debajo de la escalera, la que buscó pero finalmente no sacó de ese lugar.

El segundo de los hechos aconteció el 10 de abril del año 2016, en momentos en que el imputado estacionó su automóvil detrás del automóvil en el que se desplazaba Pellanda, quien se encontraba detenida frente a un local comercial, generándose una discusión entre ambos.

Tras la discusión, el imputado se subió a su auto y previo a marcharse chocó de atrás el automóvil de la mujer. Más tarde, Guembe le envió mensajes a la damnificada a través del celular manifestándole: “Me las voy a cobrar, te pasaste de la raya”.

En oportunidad de la realización de los alegatos de clausura, la representante del MPF solicitó se condene al imputado a una pena de un año de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta. El representante de la querellante particular la víctima- adhirió a la solicitud de la Fiscalía y el defensor particular solicitó la absolución de su defendido.

Violencia

El magistrado afirmó en el fallo que los hechos debatidos deben ser enmarcados en “violencia contra la mujer”. Y explicó: “Esta categorización jurídico-penal obliga a efectuar un exhaustivo examen de la evidencia probatoria colectada, debiendo valorarse el modo particular en que se manifiesta la violencia contra la mujer, resultando imperativo el análisis sistemático de los hechos delictivos objetos de las presentes pesquisas, con un ciclo histórico de violencia previa a la que venía siendo sometida la víctima desde hacía ya un largo período de tiempo”.

Ambrogetti consideró en su sentencia que “más allá del esfuerzo realizado por la defensa en procura de demostrar la inocencia de su pupilo, las amenazas proferidas por el imputado a la víctima -de fechas 16 de febrero y 10 de abril de 2016- investigadas en este legajo revisten efectivamente el carácter de serias, graves e injustas y han resultado idóneas para crear el estado de alarma o temor que requiere el tipo objetivo de este delito, temor que la víctima dijo sentir incluso al día de la fecha”.

El juez remarcó en tal sentido que “ha quedado claramente acreditado que el imputado sabía que estaba amenazando a la damnificada y quiso hacerlo con la finalidad de amedrentarla”.
Por último, el magistrado señaló que “debe tenerse en cuenta que, atento carecer el imputado de antecedentes condenatorios, la modalidad de ejecución resultará de ejecución condicional. Debiendo adosarse asimismo al fallo a dictarse, las reglas de conductas que el nombrado deberá cumplir por el plazo de dos años”.

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