Lovera: “Un voto estrictamente político”

El senador del PJ contó cómo decidió su posición en el Senado. También hizo un llamado: "la militancia de hoy no puede convertirse en la venganza de mañana", advirtió.

El senador Daniel Lovera dijo que votó en favor de la legalización del aborto por una decisión política: “me parece un acto de sensatez y honestidad intelectual explicar el lugar desde el que hablamos”, dijo.

“Soy militante del Partido Justicialista y del humanismo cristiano y como tal reivindico los principios de la libertad, la solidaridad, la dignidad, el desarrollo integral de las personas, y la justicia social. Hablo también desde la responsabilidad que tengo como legislador de la Nación y como representante de la provincia”, planteó en su discurso.

“Como ya lo anticipé hace algunas semanas, mi voto es estrictamente político, cargado de esa responsabilidad y en nombre de la representatividad para la cual he sido electo; mi voto está consensuado orgánicamente con nuestro gobernador, los diputados y la senadora de nuestro partido, a partir del análisis minucioso que hacemos de todos los temas”, aseveró el legislador.

“Salud pública”

Lovera contó que “ya se ha dicho cientos de veces que estamos frente a un problema de salud pública. No debatimos si estamos a favor o en contra del aborto, debatimos sobre una práctica que ocurre en nuestro país, y que seguirá ocurriendo; debatimos si vamos a permitir que se mantenga en la clandestinidad y se siga cobrando la vida de mujeres o si vamos a hacer algo para que la situación cambie. Se trata de un ejercicio de ética pública, no de ética personal”.

“Estamos frente a una problemática que necesita una respuesta concreta por parte del Estado. Es evidente que la política de penalización ha fracasado: no evita que las mujeres interrumpan sus embarazos, sólo las empuja a la clandestinidad”, insistió.

Añadió: “Lo ha afirmado en esta Cámara el Ministro de Salud de la Nación: los países, como el nuestro, con marcos legales restrictivos no reducen el número de abortos, sino que aumentan la proporción de abortos inseguros. Por el contrario, los países que han legalizado la práctica han visto disminuir los índices de mortalidad y las hospitalizaciones por complicaciones”.

“Este proyecto de Ley no propone que se abra el ‘juego del aborto’ de manera discrecional, sino todo lo contrario. Debemos entender y dejar de subestimar a las mujeres con la idea de que irán corriendo a someterse a una intervención de este tipo, utilizando esta ley como método anticonceptivo. Y la verdad, nada más lejos de eso”, diferenció.

“Estamos hablando -apuntó- de una práctica que requiere del acompañamiento de la mujer durante todo el proceso, seguramente implica una decisión muy difícil, que no puedo imaginar, pero que forma parte de una elección libre que se toma en situaciones particulares y personalísimas que bajo ningún punto de vista debemos juzgar, sino acompañar y por supuesto, tenemos la obligación de regular”.

“Por ello, creo en la política como herramienta fundamental para transformar la realidad, y en el Estado como el principal promotor del bien común y al servicio de la dignidad y la libertad de las personas. Creo en la justicia social como la condición de eficacia para lograrlo, asegurando la igualdad de oportunidades y la inclusión social”, agregó.

“Afecta a las de menos recursos”

Lovera destacó en su exposición: “El aborto, la compleja situación de encontrarse ante un embarazo no deseado, atraviesa a mujeres de todas las clases sociales. Pero afecta especialmente a las de menores recursos, ya que, en general, son ellas las que mueren, por llevar adelante la interrupción del embarazo en pésimas condiciones sanitarias”.

“Interrumpir un embarazo es un acto violento, y pensar que alguna mujer acude a esa práctica sin sopesar sus razones, sentimientos o posibilidades, es no comprender la problemática que encierra para el cuerpo, el corazón y la mente de una mujer”, dijo.

“No podemos seguir legislando sobre los cuerpos de las mujeres. Debemos educar en la anticoncepción para la planificación familiar, y acompañar para evitar la muerte o los daños a la salud psíquica y física que trae la clandestinidad para quienes han decidido no continuar con un embarazo”, reiteró el senador pampeano.

Consideró durante la sesión que “tenemos la oportunidad de contar con una herramienta que garantice a esas mujeres el acceso a servicios sanitarios seguros, a consejerías de asesoramiento en salud sexual y reproductiva y a métodos anticonceptivos. Estamos hablando de la consolidación de una política pública integral en materia de salud, tal como lo venimos haciendo en mi provincia desde hace algunos años”.

“Nos toca a los legisladores pensar cómo seremos recordados por la Historia. Mientras la sociedad avanza y reclama nuevas definiciones, ¿vamos estar a la altura de esas amplias voluntades populares o vamos a seguir negando hipócritamente una de las principales causas de mortalidad de las mujeres, avalando los riesgos de la desigualdad?”, interrogó.

“Ocupamos una banca pública, nos eligieron para que legislemos en pos de mejorar la calidad de vida de los argentinos y hoy tenemos que tomar una decisión: Y tenemos 2 opciones: podemos dejar que las cosas sigan como hasta ahora, ignorando la realidad que viven miles de mujeres, o podemos garantizarles la igualdad de oportunidades y el pleno goce de sus derechos: la libertad, la autonomía y la vida digna”, enumeró.

“Estoy convencido que la media sanción que vino de Diputados es perfectible, pero al no ser posible lograr el dictamen con las modificaciones propuestas, voy a votar a favor el proyecto que tenemos en consideración”, comentó Lovera.

“Quiero expresar lo que siento, siento que entre todos tenemos que trabajar para terminar con las divisiones extremas. Terminar con las divisiones es imprescindible para construir. Es muy importante tener una sociedad políticamente atenta e ideológicamente movilizada. Pero también es importante que la sociedad esté en paz”, consideró.

Interpretó entonces que “la militancia es una herramienta clave para que las voces se alcen con criterio y sabiduría, pero al momento que las manos se levanten en este recinto y cualquiera sea el resultado final, esa militancia tiene que cambiar la estrategia porque, democráticamente, una decisión habrá sido tomada”.

“Es clave que sepamos, desde nuestra responsabilidad ciudadana, que la militancia de hoy no puede convertirse en la venganza de mañana. Si desde nuestro espacio personal no acordamos con la decisión que los parlamentarios tomen en el dia de hoy, será momento de transformar nuestra militancia en paz, porque las represalias desde la violencia sabemos en qué terminan y los argentinos no nos merecemos eso”, completó.

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