Condenaron a un hombre por un abuso sexual ocurrido diez años atrás

El caso lo resolvió el juez de Audiencia Carlos Pellegrino (foto). El acusado recibió una pena de tres años de ejecución condicional por someter a su hermanastra cuando esta tenía entre 6 y 7 años de edad. El caso se conoció después de que la víctima contara lo sucedido en la escuela.

General Pico (Agencia) - La Justicia tardó en llegar, pero llegó. Una década después de que su propio hermanastro la sometiera a abusos sexuales repetidos, una adolescente decidió confiar en sus profesores para revelarles el trauma con el que cargaba por lo que le ocurrió cuando era una niña. Con compromiso, y de acuerdo a los protocolos de actuación, los educadores informaron a las autoridades lo sucedido y se inició una causa judicial que terminó con un debate a comienzos de mes y una condena que fue emitida en la mañana de ayer en General Pico.

El juez de Audiencia Carlos Pellegrino condenó el pasado viernes por la mañana a un hombre de 34 años como autor material y penalmente responsable del delito de “abuso sexual simple” y le impuso una pena de 3 años de prisión de ejecución condicional. También le ordenó cumplir reglas de conducta por el término de 3 años, las cuales consisten en “fijar domicilio y someterse al control de la unidad de abordaje del Ente de Políticas Socializadoras; prohibición de acercamiento a no menos de 200 metros, de comunicación y contacto hacia la víctima -la hija de la expareja de su padre- y someterse a un tratamiento psicológico, debiendo acreditar su realización”.

El debate oral se realizó el 1 de octubre de este año, con la actuación unipersonal de Pellegrino, la fiscala Ana Laura Ruffini y la defensora oficial María José Gianinetto. Con las pruebas aportadas, “se logró establecer que sin precisar fecha exacta, cuando la damnificada tenía entre 6 y 7 años de edad, fue abusada por el hijo mayor de la pareja de su madre, en momentos que se hallaban solos en el interior del domicilio, llevándola a la habitación, mostrándole material pornográfico, bajándole la ropa, abusando sexualmente de la niña”.

Denunciado

La denuncia fue realizada a partir de que la víctima -de 17 años en la actualidad- pudo contarle a una docente de la escuela a la que concurría lo que le había ocurrido cuando era pequeña.

Pellegrino destacó más adelante que “el paso del tiempo, 10 u 11 años atrás, la edad de la víctima al momento de la ocurrencia, que en su estadio evolutivo, hace imposible la comprensión de lo que estaba ocurriendo, sumado a la imposibilidad física y científica de obtener comprobación de la consumación del acto”. No obstante ello, de lo expresado durante los testimonios “surge la certeza positiva de la ocurrencia de un abuso sexual, de ello no hay dudas, aunque sí resulta imposible de establecer, la consistencia del mismo”.

Como elementos atenuantes, el magistrado tuvo en cuenta “las cualidades personales del imputado, la ausencia de antecedentes condenatorios, su educación y su actividad de empleado rural como medio de conseguir su sustento, que se contraponen con los elementos considerados como agravantes, entre los que podemos mencionar, las características específicas del hecho investigado, la edad de la víctima, las consecuencias de su conducta, la extensión del daño causado y la familiaridad con la víctima, hacen que torne razonable el alejamiento de los mínimos establecidos y se fije una condena de tres años de prisión de ejecución condicional, más la aplicación de las reglas de conducta”.

Otra condena

Por otro lado, el pasado jueves el juez de Audiencia Florentino Rubio condenó a un hombre de 45 años, a quien consideró culpable del “delito continuado de abuso sexual simple agravado consumado en perjuicio de dos menores de edad”, y lo castigó con una pena de 3 años de prisión en suspenso.

Además le impuso las siguientes reglas de conducta que deberá cumplir durante un plazo de dos años: “Fijar residencia y someterse al contralor del Ente de Políticas Socializadoras y Unidad de Abordaje; abstenerse de acercarse a menos de 200 metros al domicilio y lugares habituales de concurrencia de las dos víctimas -las hijas de su pareja, de 14 y 12 años de edad- y de ellas en cualquier otro lugar en que se encuentren, y de mantener comunicación por cualquier medio con las mismas; abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas y realizar un tratamiento psicológico, previo informe que acredite su necesidad y eficacia”.

Con las pruebas aportadas por las partes, quedó demostrado que, sin precisar día, ni hora exacta, cuando el imputado se encontraba en la vivienda donde vive con su pareja, abusó sexualmente a las hijas de la mujer, menores de edad, en reiteradas y diferentes oportunidades, metiéndose en sus camas y realizándoles tocamientos impúdicos.

La denuncia fue realizada por el padre de las menores, quien tiene actualmente la tenencia de las mismas.

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