Descontaron los días de huelga a los salineros

La empresa salinera Timbó descontó los días de huelga a los trabajadores que reclamaron durante once días por el despido de cuatro compañeros a pesar de que están en medio de la conciliación obligatoria que dictó la Subsecretaría de Trabajo de la provincia hace un mes atrás. Además, la reunión que se había comprometido a mantener para intentar llegar a un acuerdo a presentar en ese organismo hasta ahora no se realizó y los plazos de la etapa de conciliación están próximos a vencer.

El delegado gremial de los salineros, Gustavo Muller, le contó a El Diario que el próximo lunes viajarán a Santa Rosa para consultar en la Subsecretaría cuántos días quedan para el vencimiento de la concliación y se hay posibilidad de extenderla. “La postura de la empresa sigue firme en la no reincorporación de los trabajadores y no nos han llamado al diálogo como lo habían manifestado en la última audiencia. Nosotros estamos buscando de todas las maneras intentar reunirnos para plantear nuestras ofertas pero se hace difícil cuando la empresa no tiene predisposición”, señaló.

Además, reveló que “hemos tenido que denunciar ante la Subsecretaría que la empresa les descontó los días de huelga a los trabajadores en el cobro del mes de junio”. “Creemos que eso no es lo que marcla la ley. Al dictar la conciliación vuelve todo antes del inicio del conflicto”, remarcó.

También mencionó que a los cuatro despedidos no les habían depositado el sueldo de junio y aguinaldo, y no tenían recibo de sueldo que comprobara la relación de dependencia. “Es más, cuando fueron a buscar el recibo les quisieron hacer firmar el de mayo, donde le figuraba el despido, una locura”, lamentó. “Les han pagado ahora, después de haber presentado la denuncia. Y estamos esperando que se resuelva el descuento de lo días de huelga”, indicó.

El delegado advirtió que “en caso de no haber acuerdo, en asamblea la gente decidirá como seguirá la lucha” y que “no se descarta que ese vuelva a un paro general”.

En el marco de la conciliación, hubo dos reuniones en Trabajo. En la última audiencia, del 1º de julio, se acordó que las partes se tenían que reunir fuera del ámbito de la Subsecretaría para intentar destrabar el conflicto y llevar un acuerdo o principio de acuerdo en el plazo de quince días, cuando se vencía la conciliación. Si había algún acercamiento, una de las partes podía pedir un prórroga para extenderla unos días más.

“Quedamos en que el abogado de la empresa nos tenía que llamar para indicar el día de reunión en el lugar que ellos dispongan. Pero el llamado solo fue para decir que no sabían, que no tenían fecha para reunirnos con nosotros. Es más, el jefe de Recursos Humanos de Timbó, que lleva adelante las negociaciones, se tomó vacaciones esta semana y no vuelve hasta los primeros días de agosto, nos manifestó que iba a mandar otro abogado a negociar”, reveló Muller.

El delegado señaló que los trabajadores pidieron “que sea otro representante de la empresa el que negocie porque estamos seguro de que esto no se trata de un conflicto legal si no de algo más grave, que es un conflicto social, ya que los despidos fueron represalias y hostigamiento, porque son de público conocimiento las palabras del gerente de planta antes, durante y después de la conciliación, que prácticamente nos da la razón”.

La conciliación obligatoria se dictó luego de un paro de once días por el despido de cuatro trabajadores en la planta de San Martín. A pesar de que con la medida se dispuso retrotraer la situación al 30 de mayo, los cuatro trabajadores no fueron reincorporados al trabajo normal en la planta y les dieron una licencia.

La pretensión del gremio y de los trabajadores que paralizaron la planta durante más de una semana es la reincorporación de los afectados. La empresa dispuso las cesantías como represalia a un acuerdo paritario que dispuso un incremento salarial, luego de una medida de fuerza de los trabajadores.do paritario que dispuso un incremento salarial, luego de una medida de fuerza de los trabajadores.En medio del conflicto, el gerente de Timbo, Rodolfo Resler, había justificado los despidos a partir de la “codicia” del gremio que consiguió un “excesivo aumento” en la última paritaria del sector, que dispuso un 19% de incremento en un semestre. “Ahora se rasgan las vestiduras”, lanzó el directivo antes de que se dictara la conciliación obligatoria.

Temas en esta nota: