15 días de prisión a un hombre que le quemó la moto a su pareja

La justicia tomó el hecho como "daño". Por otra condena anterior, irá a un año de prisión efectiva.

General Pico (Agencia) - El juez de audiencia de juicio, Federico Pellegrino, condenó esta semana a un hombre de apellido Mendoza (32) como autor material y penalmente responsable del delito de “daño”, a la pena de quince días de prisión, la que unificada con un fallo del año 2016 compone la pena única de un año de prisión de efectivo cumplimiento.

El juicio oral se desarrolló durante los días 12 y 13 de marzo pasado, con la actuación unipersonal del juez Pellegrino, la intervención de la fiscal Ana Laura Ruffini y el defensor oficial Guillermo Costantino.
El proceso se inició el día 23 de febrero del corriente año, cuando el imputado se hizo presente en su domicilio, en aparente estado de ebriedad, y pidió que su concubina le preste su motocicleta. Ante la negativa, se produjo una discusión que derivó en una pelea, donde supuestamente resultaron lesionados el hijo de la mujer, la mujer y el propio imputado. Cuando la damnificada salió en busca de auxilio,  Mendoza tomó un bidón de nafta y aceite, que se hallaba en el bajo mesada de la cocina, y prendió fuego la motocicleta de la mujer produciéndole su destrucción total.

En los alegatos de clausura, la representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo parcialmente la acusación formulada al inicio del debate, pero desistió por el delito de lesiones leves, por falta de elementos de convicción suficiente. Mantuvo entonces la acusación por el delito de daño” en referencia a la motocicleta.

Ruffini solicitó que se condene al imputado a la pena de 15 días de prisión. Y agregó que dicha condena debe ser integrada con una condena anterior, componiendo la pena de un año de prisión de efectivo cumplimiento.

Defensa

La Defensa pidió entonces la absolución del hombre por el delito de “lesiones leves calificadas”, mientras que por el “daño” consideró que el acusado también debía ser absuelto.

Fundamentó al respecto que el artículo 185 del CP exime de responsabilidad penal a quienes tienen ciertos grados de parentesco en determinados delitos, como por ejemplo el de daño. Y agregó que “con el nuevo Código Civil, los derechos de los concubinos se han equiparado a los casados (…) La moto está a nombre de la damnificada, reconocido por la propia víctima, la moto es de ambos, la propia víctima reconoce que lo pagaron entre los dos (…) la realidad de los hechos, es que esa moto era de los dos”.

Además agregó que el imputado reaccionó porque su concubina “le había negado la moto, porque estaba en estado de ebriedad, estupefacientes en su cuerpo, se enojó, embroncó y terminó quemando su propia moto…”.

Fallo

El juez Pellegrino adelantó sobre el delito de lesiones que “la Fiscalía no mantuvo la imputación inicial y no realizó acusación, por lo que no corresponde expedirme en cuanto a autoría y responsabilidad (…), ante ausencia de acusación, la absolución del imputado es el único camino viable”.

En referencia al delito de daño y a la solicitud de adhesión al art. 185 solicitada por la Defensa, Pellegrino citó jurisprudencia de varios fallos y entendió que no procedía en este caso. Afirmó en principio que “la autoría resulta clara, como también el dolo (intencionalidad de producción) y el resultado, destrucción total del objeto.”
Recordó el juez que el acusado “si bien pudo estar bajo los efectos del consumo de alcohol y estupefacientes, tuvo la suficiente capacidad para recordar donde había dejado el elemento combustible, (…) para provocar el incendio en el motovehículo de su concubina, a manera de venganza por la negativa a su utilización… Su conducta se dirigió -exclusivamente- a destruir el objeto negado para su uso”.
En cuanto al planteo de la propiedad compartida de la moto, Pellegrino consideró que “tampoco resulta procedente debido a que la motocicleta resulta propiedad de la damnificada, como lo expresa el título del motovehículo y la cedula de identificación. Pero no solo legalmente es su titular, sino que en la práctica también resulta su dueña, ya que la discusión se produjo porque no le prestó la motocicleta al imputado ante su requerimiento. Nadie pide prestado lo que es suyo”.

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