Aplastante triunfo del peronismo en Córdoba

Juan Schiaretti fue reelecto como gobernador con más del 54% de los votos. Logró una amplia diferencia sobre Mario Negri, apoyado por la Casa Rosada. Además, en otro golpe para el macrismo, el oficialismo provincial recuperó la capital que estaba en manos de Cambiemos.

Buenos Aires (NA) - El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, arrasó hoy en las elecciones provinciales y fue reelecto en el cargo, superando con holgura a los candidatos radicales Mario Negri y Ramón Mestre, que completaron el podio.

En su discurso, el referente del PJ y uno de los fundadores de Alternativa Federal consideró que su victoria le da soporte a la construcción de un "peronismo republicano" a nivel nacional.

Escrutados el 92% de los votos, el candidato de Hacemos por Córdoba obtenía una ventaja indescontable con el 54,07%, seguido muy de lejos por Negri, de Córdoba Cambia, con el 17,80%, y atrás Mestre, que compitió con la histórica Lista 3 de la Unión Cívica Radical y se quedaba con el 10,99%.

De esta manera, Schiaretti tendrá un segundo mandato y en esta oportunidad su vicegobernador será Manuel Calvo, actual secretario de Comunicaciones y Conectividad de la provincia.

Mientras que el candidato del peronismo a intendente de la capital cordobesa, Martín Llaryora, se impuso en la elección municipal y le arrebató el control de la ciudad a la UCR.

El postulante de Hacemos por Córdoba cosechaba el 39% de los votos, seguido por el candidato del frente Córdoba Cambia, Luis Juez, que sacaba el 19%, y por Rodrigo de Loredo, de la Lista 3, que obtenía el 17%.

Llaryora se quedó con la intendencia capitalina y le otorgó otra a Schiaretti. En el búnker de Hacemos por Córdoba, el intendente electo celebró el triunfo y señaló: "Vamos a trabajar con todos para llevar a la ciudad a la senda del progreso".

Llaryora, quien dejó el cargo de vicegobernador de Schiaretti para asumir como diputado nacional, votó poco antes del cierre de los comicios en su ciudad natal, San Francisco, ya que el cambio de padrón no le llegó a tiempo para sufragar en la capital. Por no ser oriundo de Córdoba había sido impugnado por la oposición, pero la Justicia Electoral local lo habilitó para competir por la intendencia.

El último mandato de un peronista como intendente de la Ciudad de Córdoba había sido el de Germán Kammerath, entre 1999 y 2003.

El discurso.

Al tomar el micrófono cerca de las 22:30, Schiaretti se mostró exultante y resaltó que obtuvo "la mayor diferencia de la historia desde la vuelta de la democracia con el segundo".

Sin embargo, en su discurso en el bunker de Hacemos por Córdoba, aclaró: "Ni por asomo esa diferencia nos hará caer en ninguna arbitrariedad. Ni creer que esa diferencia nos dio la suma del poder público en Córdoba. Ni por asomo esa diferencia nos hará creer que tenemos la verdad entre nuestras manos".

Segundos más tarde, el mandatario consideró que su victoria le da un espaldarazo a la construcción de un "peronismo republicano" a nivel nacional.

"Esta es una coalición plural, democrática, progresista, que cuida de Córdoba y los cordobeses. Y los peronistas que formamos parte de esta coalición somos los que pertenecemos al peronismo federal, democrático y republicano", destacó.

En una mensaje a la Casa Rosada, subrayó: "El otro mensaje es que los cordobeses queremos la moderación. No queremos la grieta que tanto daña a la Argentina. Hoy Córdoba también demostró que no sirve para ganar elecciones".

Y cerró: "Estamos convencidos que no habrá república en la Argentina sin el peronismo y no habrá futuro para el peronismo en la Argentina si no es republicano".

"El mensaje de las urnas".

Tanto Negri como Mestre reconocieron "el mensaje de las urnas" y felicitaron al reelecto gobernador por el triunfo.

"Mi reconocimiento a Schiaretti porque los cordobeses le han dado hoy su respaldo. Aún con mis diferencias, no voy a desconocer el mensaje de las urnas", escribió en Twitter el jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados.

Al salir públicamente a hacerse eco de la derrota en su búnker, Negri sostuvo que se trató de una "batalla muy desproporcionada electoralmente", dijo que él personalmente no tiene "nada para festejar" y que asume "toda la responsabilidad".

Por su parte, el intendente de la capital cordobesa admitió la derrota desde el búnker en que siguió la carga de los resultados y dijo haber "recibido claramente el mensaje de las urnas con dolor, pero también con mucha sinceridad".

"Ni bien termine mi mandato que los cordobeses me otorgaron, mi vida política va a comenzar de cero, con mucha humildad y autocrítica", añadió.

Por intermedio del ministro de Interior, Rogelio Frigerio, el Gobierno acusó recibo de la derrota y -con una mirada en las elecciones presidenciales- les pidió a Negri, a Mestre y a la militancia de los partidos de Cambiemos en la provincia de Córdoba que "trabajen unidos para ratificar el cambio a nivel nacional".

"Felicitaciones a Schiaretti por ser electo nuevamente gobernador de la provincia de Córdoba. Desde el Gobierno Nacional vamos a seguir dialogando y trabajando codo a codo para todos los cordobeses", prometió.

Cambiemos llegó debilitado a la elección en una provincia que había sido clave para la consagración presidencial de Mauricio Macri en 2015: las gestiones del Comité Nacional partidario no alcanzaron para evitar la fractura, ya que ninguno de los dos candidatos radicales estuvo dispuesto a ceder en sus aspiraciones.

Negri recibió desde un primer momento el apoyo de la Casa Rosada, de Carrió y del grueso del PRO, mientras que Mestre se quedó con el aparato de la UCR cordobesa, y el acompañamiento de los dirigentes nacionales que no ocultan tensiones con el Gobierno.

En tanto, Unidad Ciudadana, que proponía a la gobernación al diputado Pablo Carro, había bajado semanas atrás su propia lista por orden de Cristina Kirchner, debido a la baja perspectiva de triunfo que le auguraba las encuestas.

La participación electoral fue mayor al 70% de los 2.889.973 votantes habilitados en el padrón, que estuvo repartido entre las 8.653 mesas ubicadas en 1.218 escuelas de la provincia.

Con esta cosecha electoral, Schiaretti logró mejorar sustancialmente su desempeño del 2015, cuando accedió a la gobernación con un triunfo mucho más justo, con el 40 por ciento contra el 33,75 de Juntos por Córdoba (alianza entre la UCR y el PRO, encabezada por Oscar Aguad).

Además, marcó una nueva derrota de Cambiemos, que se suma a las sufridas en Neuquén, San Juan, Río Negro, Chubut, Entre Ríos y Santa Fe.

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