Aunque el conflicto para sacar a los vendedores del centro está en un impasse, la comuna ratifica su mano dura con ese sector laboral y social. Les quieren cobrar multas equivalentes a unos 100 litros de nafta por permanecer en sus lugares céntricos.

Los 250 despedidos de Alpargatas formaron una agrupación con el objetivo de visibilizar su situación y reclamar antes las autoridades gubernamentales para reinsertarse laboralmente. Les prometieron volver al mercado laboral, pero eso quedó en promesas. "Nos sentimos abandonados", dijeron.