Marín, con Rojas y el kirchnerismo

En medio de los vaivenes de la interna del peronismo pampeano, el presidente del PJ sonrió junto a La Cámpora, Kicillof y el intendente de Toay. Una foto que, como siempre pasa, abre la puerta a especulaciones a interpretaciones.

El presidente del PJ pampeano, Rubén Marín, abrió las puertas al kirchnerismo, en una visita que se coronó con una foto con el exministro Axel Kicillof en la que también hubo lugar para el intendente de Toay Ariel Rojas.

Por un lado, el encuentro fue protocolar y no tiene nada de extraño. Pero por otro, abre la puerta a especulaciones políticas, o por lo menos a interpretaciones sobre posibles alineamientos y nuevas sompatías coyunturales.

Rojas, referente de Compromiso Peronista, no disimula sus intenciones de ser candidato provincial en los comicios del año que viene. Es uno de los hombres fuertes de ese espacio, a partir de su gestión en Toay, y de los resultados electorales que cosechó en el que es el tercer distrito electoral de la provincia.

La disputa del marinismo con La Cámpora no es ningún secreto: han llovido fuertes dardazos entre las partes. Quizá por eso mismo el diputado provincial Espartaco Marín puso la foto de su padre, en las redes, con la consigna “ni excluyentes ni sectarios”, que son dos cuestiones que en el peor momento de la relación desde Convergencia le endilgaron a La Cámpora.

Ahora, Marín apareció en la foto tan sonriente como María Luz Alonso y Luciano Di Nápoli, precandidato a intendente. Completaron la postal la diputada marinista Carina Pereyra, el exintendente de Quehué Luciano Belocchi y la dirigente Paula Grotto. Todos ellos han tenido fluídos contactos con Convergencia.

La imagen fue difundida en Facebook por otro de los presentes, Saúl Echeveste, intendente de Telén, y uno de los que junto a Rojas agitó en las últimas semanas la idea de que una interna no es tan mala si no se consigue un consenso que conforme a los distintos espacios.

Justamente la posibilidad de una interna fue puesta en agenda, sobre todo, por el mismo Marín. El exgobernador supuso que a Verna lo “incomoda” ser designado como “gran elector”.

La relación entre Marín y Rojas, según referentes cercanos a ambas partes, es buena desde siempre. Nunca han dejado de tener conversaciones políticas. Y de hecho entre los dirigentes más cercanos al jefe comunal, en su gestión, hay marinistas.

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