Cornejo advierte que Portezuelo del Viento es su “límite”

El Gobierno mendocino tiene claro que peleará hasta el final para que la represa hidroeléctrica Portezuelo del Viento tenga su partida en el Presupuesto Nacional 2019. El gobernador Alfredo Cornejo ya se encargó de dejar aclarado que la obra tan cuestionada por La Pampa será su “límite” en la negociación por el fuerte ajuste que ejecutará el presidente Mauricio Macri ante las exigencias del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Al menos así lo dejó entrever el ministro de Hacienda de Mendoza, Lisandro Nieri, luego de que las reuniones de la semana pasada de funcionarios provinciales con autoridades nacionales -incluida una cena de Cornejo y los gobernadores de Cambiemos con el propio Macri- no alcanzaron, al parecer, para que se conociera el detalle de ese recorte profundo. En esos encuentros se habló apenas de la necesidad de asumir “esfuerzos compartidos” para bajar el déficit.

En declaraciones a la prensa mendocina, el ministro Nieri aseguró que la represa hidroeléctrica debería quedar a salvo del ajuste fiscal que aplicará Macri, porque resolverá problemas energéticos y económicos “en todo el país”. Y si bien se preocupó en dejar sentado que “la casa está ordenada”, el segundo semestre lo espera cargado de fuertes gastos dentro de su provincia.

En Mendoza ya saben que la discusión con Nación durará dos meses y será más intensa que la que se produjo el año pasado por el pacto fiscal, ya que el Presupuesto 2019 deberá “acelerar” los ajustes que estaban en marcha.
“El acuerdo con el FMI exigirá cumplir el año próximo con una meta difícil: reducir el déficit estatal del 2,2 al 1,3 por ciento del PBI. Eso, hoy, equivale a recortar el gasto en 300.000 millones de pesos, por lo menos”, destacó el sitio digital Mdzol.com.

“Transferencias discrecionales”

El ministro Nieri sostuvo que el ajuste que aplicará Macri en Mendoza en principio se traduciría solamente en una reducción de las “transferencias discrecionales” y de los proyectos de obra pública a futuro.
Cornejo y sus funcionarios creen que el orden fiscal de la provincia y el aporte sensible de la coparticipación federal (presumiblemente inalterable) alcanzarán para evitar sobresaltos mayores, más allá de la reducción de partidas nacionales que se espera.

Portezuelo es considerada en Mendoza “un emblema de las promesas incumplidas de la Nación”. Además, creen que es un “derecho adquirido” para la gestión de Cornejo, que es del mismo color político que aquella que la anunció, hace más de una década. Y refleja, por último, por lo menos para Cornejo, la idea de que la Nación no resignará el crecimiento económico a cambio de ajustar las cuentas.

Cornejo dejó que se notara, públicamente, que defenderá con uñas y dientes esa obra. Incluso pondrá a prueba a la Nación con ella. Será, probablemente, el gesto que reclamará a Macri para aceptar mayores y por ahora desconocidos sacrificios en pos del equilibrio fiscal.

“Supone el Gobierno provincial, además, que la Nación va a continuar las obras que ya empezó en Mendoza y que el ajuste no afectará aquellas que tienen financiamiento internacional, como las del BID en la ruta 7”, apuntó Mdzol.com.

“Por lo demás, el Ministerio de Hacienda insistió en que Cornejo ya se anticipó a los ajustes nacionales y en que tiene ‘la casa ordenada’ para enfrentar lo que se viene”, señaló.

Las corridas del dólar y la devaluación son minimizadas en Mendoza, ya que “impactan tanto en los gastos como en los ingresos, y ni siquiera hay renunciamientos, por ahora, al plan de inversión pública que había trazado a partir de los recursos propios”. Las obligaciones del segundo semestre pondrán a prueba, en el corto plazo, estas afirmaciones.

En el horizonte aparecen además los pagos de la deuda que emitió Mendoza. Antes de que termine el año, tendrá que liquidar 4.000 millones de pesos en concepto de amortizaciones y 20 millones de dólares por la segunda cuota del año de los intereses del bono emitido en 2016.

En efecto, Mendoza acudió a dos fuertes endeudamientos en años anteriores: 500 millones de dólares en 2016 y más de 5.000 millones de pesos en 2017. Pero ahora destaca como un mérito que no haya tenido todavía la necesidad de emitir la deuda autorizada por la Legislatura para 2018: 1.918 millones de pesos.

Sin embargo, parar la rueda del endeudamiento podría no ser gratis para Cornejo. De esos 1.918 millones de pesos que hoy está resignando depende el 23 por ciento del plan de inversiones públicas que les prometió a los mendocinos en el presupuesto de este año.

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