Maduro acusó a Santos de ordenar un atentado en su contra

Nicolás Maduro, su esposa Cilia Flores, y el alto mando militar fueron desalojados este sábado de emergencia de la celebración del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en la avenida Bolívar de Caracas después de que francotiradores derribaron drones con supuestos explosivos que sobrevolaban la zona.

Jorge Rodríguez, vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, afirmó que se trató de un atentado frustrado contra el mandatario y su gabinete. "Exactamente a las 5 y 41 minutos de la tarde se escucharon unas detonaciones que las averiguaciones ya establecen con claridad que correspondían a artefactos voladores de tipo drone, varios artefactos voladores, que contenían una carga explosiva que detonó en las cercanías de la tarima presidencial y en algunas zonas del desfile", indicó.

Siete efectivos de la GNB resultaron heridos por el estallido, mientras Maduro y sus funcionarios resultaron ilesos. El acto oficial se transmitía en vivo en todas las televisoras y radios locales, pero al momento del hecho y luego de registrar la inquietud en el placo y la espantada de los soldados que desfilaban, la transmisión se cortó de modo abrupto. Antes de la interrupción quedó grabado cuando Maduro, en el cierre de su discurso, junto a su gabinete voltean hacia arriba, suena una alarma y luego las cámaras de televisión enfocan a un grupo de militares que estaba en formación corriendo de manera dispersa.

El gobierno culpó de inmediato a la oposición del atentado. "Compatriotas la derecha insiste en la violencia para tomar espacios que no pueden por los votos, nuestro hermano Presidente Nicolás Maduro y el alto mando político y militar ilesos luego del atentado terrorista durante el acto de la GNB. No podrán con nosotros", escribió Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, en su cuenta de Twitter.

Pero en una rueda de prensa ofrecida dos horas después del suceso, Maduro acusó directamente al presidente saliente de Colombia, Juan Manuel Santos, de haber intentado asesinarlo a través de unos sicarios que, según él, ejecutaron el supuesto atentado. Se trata de una acusación inaudita y sin precedentes incluso dentro de la hostilidad verbal de ambos gobiernos.

"Han intentado asesinarme el día de hoy", dijo Maduro en la rueda de prensa ofrecida en el Palacio de Miraflores. "El nombre de Juan Manuel Santos está detrás de este atentado", agregó y se refirió varias veces a "la ultraderecha" colombiana y venezolana. También dijo que fueron detenidos varios sospechosos y "todas las pruebas" ya están en poder de las fuerzas de seguridad. Para los responsables, ha prometido "justicia y máximo castigo". "¡Que se olviden del perdón!", agregó.

De inmediato, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia rechazó "enfáticamente las acusaciones" contra el presidente Santos. En un comunicado sostuvo que "resultan absurdos y carecen de todo fundamento los señalamientos de que el mandatario colombiano sería el responsable del supuesto atentado en contra del presidente venezolano".

"Ya es costumbre que el mandatario venezolano culpe permanentemente a Colombia de cualquier tipo de situación. Exigimos respeto por el presidente Juan Manuel Santos, por el Gobierno y por el pueblo colombiano", agrega el texto.

Los oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana decomisaron los equipos de grabación y los vídeos de la televisora digital privada VivoPlay que hacía cobertura periodística del evento.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa denunció que tras este incidente se desconoce el paradero de los periodistas y trabajadores de ese medio de comunicación y de TV Venezuela, Neidy Freytes, César Díaz y Alfredo Valera. "Permanecen desaparecidos, luego de que GNB los abordara en la Avenida Bolívar y les impidiera transmitir", aseguraron.

En un fragmento de la retransmisión televisiva del acto distribuido en redes sociales se aprecia como Maduro, su esposa y los presentes en la tribuna miran al cielo durante el discurso. De pronto, hacen un gesto como si se protegieran de algo. El sonido de la retransmisión se corta en ese momento y se oyen voces confusas. Entonces, se ve desde otra cámara a los militares que formaban en el desfile romper filas y salir corriendo. Ahí acaba la retransmisión.

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