“Cuando a uno lo tratan bien, quiere volver”

Gonzalo Arriola dejó Sansinena y volvió por tercera vez a Estudiantil de Castex, donde consiguió dos títulos.

El delantero Gonzalo Arriola cumplirá su tercer ciclo en Estudiantil de Castex. En cada uno de los dos anteriores logró un título. Entre 2014 y 2016 ganó el Provincial de Campeones y en el período 2017 y 2018 obtuvo la Liga Pampeana. El atacante fue partícipe de los dos campeonatos del Bohemio de los últimos 15 años.

Ahora estará nuevamente y compartirá el ataque con Daniel Gehl -máximo goleador en la historia de los Provinciales- y con su alma gemela, Jordan Cornara, el receptor de sus asistencias de gol.
Arriola dialogó con El Araucanito y repasó lo que fue la experiencia en Sansinena en el Federal “A”, hizo mención a su paso por Pampero de Guatraché y también habló de Ferro de Pico.

- ¿Qué significa volver al Bohemio?
- Estudiantil me ha tratado muy bien desde que he llegado hasta cuando me fui. Es un club que me dejó las puertas abiertas y el trato que tengo siempre es muy bueno. Un jugador donde se siente cómodo, siempre quiere volver. Surgió la posibilidad de retornar ahora y, más allá de que es un club que me gusta, me tratan muy bien.

- ¿Costó tomar la decisión de pasar de Federal “A” a una Liga?
- No sé si costó. Como te dije, cuando a uno lo tratan bien quiere volver y más si hay predisposición de los dos lados. Tal vez el cambio de categoría hizo que costara un poco la decisión pero privilegié mi relación con Estudiantil.

- ¿Preferís sumar más minutos?
- Sinceramente pensé que me iba a costar mucho más jugar en un Federal “A”, creo que he tenido bastante continuidad y los minutos que he tenido los he aprovechado al máximo. Es una linda categoría y muy peleada. También es lindo jugar todos los partidos, de arranque si se puede. Tengo 27 años y quiero aprovechar a jugar.

- ¿Vas a hacer trío ofensivo con Gehl y Cornara? ¿Te ilusiona?
- Cuando Estudiantil me hizo la propuesta y me comentó de los jugadores que podían ir me entusiasmó. Con el “Colo” Gehl no he tenido la oportunidad de conocerlo y de jugar con él. No lo conozco pero me han hablado muy pero muy bien de él. Es un desafío nuevo. A Jordan (Cornara) ya lo conozco. He compartido varios clubes con él. Son dos 9, será cuestión de darles la pelota y que ellos se arreglen.

- Con Jordan (Cornara) te conocés casi de memoria...
- Sí, Nacho Archieri fue el director técnico que nos juntó y pegamos buena relación en lo futbolístico y en lo humano y eso se demuestra dentro de la cancha. Ojalá que con el “Colo” (Gehl) suceda lo mismo. Si no nos ayudamos los tres, no va a servir para nada todos los nombres que habrá en el equipo.

- ...Uno de los tres tendrá que correr para ayudar a recuperarla...
- ...Mientras que ellos hagan los goles yo corro, no hay ningún problema (risas).

El paso por Sansinena

- ¿Qué encontraste en Sansinena?
- Yo estaba en Pampero de Guatraché, recibí el llamado de Dámaso Larraburu, cuando me dijo de Sansinena yo lo conocía al club por haberlo enfrentado con All Boys en el Federal “B”. Consideré que era una linda oportunidad para mostrarse y no lo dudé. Quería tener minutos en esa categoría, conocer esa categoría, jugar en los estadios que juegan y con jugadores que han estado en Primera División, tuve la oportunidad de jugar con varios de ellos.
La sensación fue linda y rara a la vez. En el primer entrenamiento, cuando nombraron a cada jugador, por dentro mío pensaba “qué hago yo acá”. Pero, bueno, creo que el trabajo día a día es fundamental para ganarse un lugar y el respeto de tus compañeros.

- ¿Cambió mucho el nivel de Federal “B” a Federal “A”?
- Sí, es mucho más profesional. Jugué Federal “B” en Ferro de Pico y en All Boys, acá (en Federal “A”) todos viven del fútbol, tenés que entrenar siempre, no puede faltar nadie, te tenés que cuidar en la alimentación y también en el sueño de noche. Es un trabajo y te lo hacen saber bien en cada entrenamiento que es un laburo. Cada uno entrena al 100 por ciento y cada uno pelea su lugar.

- ¿Costó vivir en Bahía Blanca?
- Uno tuvo que dejar a los amigos y a los conocidos, es verdad. Me tocó vivir en Bahía Blanca y no en General Cerri. Estuve muy pero muy cómodo. En el hotel que estábamos alojados éramos cuatro o cinco chicos. Por suerte, se armó un lindo grupo en el hotel y no tuvimos problemas de convivencia. Al principio fue raro pero los chicos que hacía años que estaban ahí me integraron rápidamente al grupo.

- ¿Hablaste con el entrenador de tu salida?
- Fue una decisión difícil porque había logrado estar en una categoría en la que nunca había estado. A la hora de irse de un club la sensación es rara porque uno siempre intenta hacer las cosas bien para quedarse. Hablé con Dámaso Larraburu y luego hablé con el director técnico (Julio Román), les dije que no pasaba por algo futbolístico y lo supieron entender. Me dijeron que querían contar conmigo para un próximo Federal, si era posible. Las puertas quedaron abiertas, eso es lo importante.

Pampero y Ferro de Pico

- ¿Qué quedó del breve paso por Pampero?
- Por suerte pudimos ganar el Apertura, luego cuando me fui los chicos ganaron la Zona Sur y yo me sentí parte del logro. Fue una linda etapa con Sergio Guerra como DT y Gastón Affonso, además de Matías Boto, Lucas Vassallo, Javier George, Jordan Cornara, fue un grupo excelente. Además de compañeros los siento como amigos. De los dirigentes no tengo nada para decir, del Loro (Balduini), del “Cabezón” Gutiérrez y de Carlitos Nieto. Tengo muy buena relación, hasta el día de hoy hablo con ellos, no tengo ningún problema. Es un lindo club, ordenado, y no descarto volver en un futuro, será cuestión de sentarse a hablar.

- ¿Volver a jugar en Ferro de Pico es una cuenta pendiente?
- No creo que sea una espina que me haya quedado. En su momento Ferro me abrió las puertas y demostré que puedo jugar. En Sansinena me di cuenta que puedo jugar en la categoría (Federal “A”). Creo que en lo personal no me fue tan mal. Con Ferro no se qué decirte, el último contacto que tuve fue en 2014 o 2015 cuando tuve que pagar por mi pase, después perdí totalmente comunicación con Ferro de Pico, con mis compañeros no porque me han quedado amigos como Marcos Quiroz. También tengo buena relación con el director técnico que está ahora, Sergio Priseaniuc, que me ha enseñado muchas cosas y lo respeto mucho.

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