11 de Marzo de 2010 a las 20:22
El conflicto en los hospitales y las postas de salud se endurece. Ayer,
las asambleas de los hospitales Lucio Molas y Gobernador Centeno, de
General Pico, empujaron para llevar la huelga la semana próxima a tres
días, a partir del miércoles. Ante la falta de respuestas del Gobierno
Provincial, luego de dos días de paro, los trabajadores de la salud
profundizarán las medidas. En Santa Rosa, el miércoles a las 10 habrá
una asamblea en la Plaza San Martín y, al día siguiente, a las 18
horas, una concentración y movilización en el mismo lugar.
Inicialmente, la Asociación Trabajadores del Estado había propuesto otro paro de 48 horas. Pero la bronca en las asambleas llevó la medida a 72 horas. Además, subirían progresivamente en las siguientes semanas si no hay anuncios o llamados al diálogo serios. Las diferencias entre ATE y el SITRASAP, el gremio de la salud que se hace fuerte en el Molas, quedaron de lado y los dirigentes confluyeron en la misma protesta.
En la asamblea del Molas los ánimos estuvieron caldeados. Luego de una discusión sobre la conveniencia de dos o tres días de paro, la votación inclinó la balanza hacia la medida más fuerte. Pero la asamblea sirvió para reiterar el colapso del sistema sanitario.
Un médico arrojó un nuevo dato de la crisis. Las autoridades del hospital resolvieron improvisar una terapia intensiva en la sala de guardia, en una pequeña habitación, porque la terapia intensiva del hospital está fuera de funcionamiento desde hace quince días, por falencias en el mantenimiento. Otro médico contó que de los cinco quirófanos existentes sólo uno está en condiciones. El resto, fuera de servicio. El facultativo contó que dan turnos para cirugías programadas para dentro de un mes y medio. Y que sólo se atienden las urgencias.
“El cuadro es dramático”, dijo el secretario general del SITRASAP, Carlos Ortellado. “Es más grave de lo que pensábamos, esto es una locura”, dijo el secretario adjunto de ATE, Ricardo Araujo, luego de escuchar el diagnóstico de los médicos del Molas. El titular de la Asociación de Profesionales, Roberto De Martini, lamentó que los funcionarios del área “parecen inmutables a nuestros reclamos”.
Las reivindicaciones pasan por incrementos salariales y mejoras en las condiciones laborales, además de infraestructura y recursos. El primer paro, hace quince días, fue de 24 horas y sólo lo llevó adelante ATE, con escasa repercusión. El gremio de la salud no participó porque habían sido citados a una reunión, pero el ministro Luis Ordóñez y sus colaboradores los dejaron plantados.
Por eso, esta semana los gremios, que en varios momentos rivalizaron, confluyeron en el paro de dos días. En la asamblea del Molas participaron Araujo y la delegada de ATE del Centro Sanitario, Liliana Rechimont. “Más allá de algunas visiones diferentes, hay coincidencia en profundizar la lucha. Se entendió la necesidad de estar juntos. Acá está en peligro la salud pública, hay que defender a los hospitales y los intereses de los trabajadores y ya está”, indicó Ortellado.
La adhesión al paro que cerró ayer fue altísima. “Salvo alguna islita, estuvieron todos”, informó Araujo. Sobre la nueva medida, sólo una señal fuerte del Gobierno Provincial podrá levantarla. “Para (el gobernador Oscar Mario) Jorge todo está bien. No entiendo qué ve. Tiene que haber respuestas concretas porque no vamos a levantar el paro porque nos llamen a una reunión en la que nos van a decir “vamos a charlar el año que viene”. Si quieren dialogar, que convoque a las paritarias’”, advirtió.























